Investigación en TIC y los riesgos sistémicos en los mercados financieros
20/10/2010
El proyecto tratará de investigar sobre la manera en la que están las entidades financieras expuestas a riesgos sistémicos como consecuencia de sistemas digitales de información y transacción complejos y con un elevado grado de interconexión. Partiendo de un planteamiento nuevo de investigación pluridisciplinar, el proyecto analizará el complejo sistema de transacciones financieras basadas en las TIC y de alcance mundial, junto con las búsquedas realizadas a través de Internet, para hacer un seguimiento de la formación] de riesgos en el sistema financiero y en la economía en su conjunto.

Fuente:  http://euroalert.net    Fecha:  20.10.2010

La Comisión Europea está invirtiendo en un proyecto de investigación destinado a desarrollar nuevos indicadores de riesgo sistémico para «sistemas de alerta rápida» que permitan poner sobre aviso desde un principio a los poderes públicos y al sector bancario de crisis financieras incipientes, de modo que puedan adoptar medidas con rapidez para evitar que se propaguen.

El proyecto tratará de investigar sobre la manera en la que están las entidades financieras expuestas a riesgos sistémicos como consecuencia de sistemas digitales de información y transacción complejos y con un elevado grado de interconexión. Partiendo de un planteamiento nuevo de investigación pluridisciplinar, el proyecto analizará el complejo sistema de transacciones financieras basadas en las TIC y de alcance mundial, junto con las búsquedas realizadas a través de Internet, para hacer un seguimiento de la formación] de riesgos en el sistema financiero y en la economía en su conjunto.

La base del problema se encuentra precisamente en esa interconexión. Las entidades financieras están interconectadas en una compleja red de sistemas de transacciones electrónicas. En sistemas tan estrechamente interconectados, existe el peligro de que las dificultades graves de una entidad financiera puedan, debido al «efecto dominó», ocasionar problemas a otras entidades, incluso a las financieramente sólidas. Uno de los motivos por los que no se predijo adecuadamente la severidad de la reciente crisis financiera fue que las herramientas y los datos disponibles no permitían a los expertos valorar suficientemente la medida en que el sector se apoya en esas complejas interacciones y exposiciones recíprocas.

La investigación no solo se centrará en los datos relativos a las operaciones financieras, sino asimismo en los correspondientes a búsquedas realizadas a través de Internet, tales como la frecuencia en los motores de búsqueda de determinadas palabras clave relacionadas con las finanzas. Se pretende de ese modo elaborar nuevos indicadores de riesgo de los que puedan servirse los organismos responsables de la definición de las políticas, como el Banco Central Europeo, la Junta Europea de Riesgo Sistémico, o el Comité de Basilea de Supervisión Bancaria, a fin de prevenir futuras crisis financieras.

El enfoque se basa en nuevas líneas de investigación pluridisciplinar, que conjugan los resultados de la ciencia de sistemas complejos y de la física de la estabilidad y la resistencia con los modernos enfoques económicos. Las herramientas basadas en las TIC resultantes complementarán las ambiciosas medidas adoptadas en Europa en respuesta a la reciente crisis financiera y orientadas a reforzar la regulación de las entidades financieras y a intensificar la vigilancia y supervisión de los mercados.

Contexto del proyecto

Los trabajos de investigación comenzaron en septiembre de 2010 y finalizarán a finales de 2013, con un coste total de 2,48 millones de euros. La contribución de la Comisión asciende a 1,8 millones de EUR con cargo al presupuesto destinado a la investigación en TIC del Séptimo Programa Marco de I+D (2007-2013). El proyecto forma parte de la iniciativa de la Comisión para impulsar la investigación en TIC de alto riesgo en el ámbito de las tecnologías de la información futuras y emergentes (FET Open), que constituye un objetivo de la Agenda Digital para Europa adoptado por la Comisión en mayo de 2010.