Llega la era del libro electrónico
24/02/2010
En la sociedad del mañana no se leerá menos. Sino que se leerá de otra manera. El tacto de las páginas del libro se sustituirá con la pulsación de un botón para pasar hojas en una pantalla.

Fuente:  www.diariojaen.es   Fecha:  24.02.2010

Las letras serán electrónicas. Las pantallas dominarán la vida, de manera que los libros de lectura, de texto, los manuales, las poesías, se ojearán a través de una ventana selectora, se subrayará en ella, se harán anotaciones al margen en ella. El lápiz y la goma también tienen sus días contados. Los e-books, serán la fórmula de leer libros en el futuro. Como se pasó de los manuscritos de los monjes medievales a la imprenta y a la fotocopia, como se cambio el teclado de las artesanales máquinas de escribir por el de los ordenadores, ahora hay otro cambio de época y la electrónica digital sustituirá al papel. Las ideas y el pensamiento, y la novelística llegará por los aires, por la navegación internáutica de wifis, conexiones usb o de 3g. Ahora hay un momento crucial en que conviven los dos soportes papel y digital pero tal vez en el futuro todo libro que no esté digitalizado corre el peligro de se considerado como no existente, todo idioma que no sea usado por integrantes de la red podrá extinguirse para siempre. 
Los e-books serán la fórmula de leer libros en el futuro. Un futuro que no está tan lejano, pues la adquisición de los eReader, artilugios o soportes para leer los e-books crece día a día y la oferta de modelos se diversifica: sony reader 600, kindle, boox, energy sistem 1060, irex iliad, nook, cybook opus, leqtor (airis dbook), papyre, inves book... Los tamaños giran entre 5 y 8 pulgadas, el peso de 150 a 400 gramos, los precios de 150 a 600 euros, la conectividad puede ser a través de USB, 3G o wifi. Y de formatos la mayoría distinguen PDF, Doc, Htl, jpeg, txt o mp3.

Entre los diferentes modelos se encuentra el papyre, ideado por Juan González de la Cámara, un jiennense, con raíces de Torreperogil, afincado en Granada, licenciado en Física Teórica y con una amplia experiencia como programador, director de informática, y fundador y asesor de empresas  digitales punteras. Fue presidente y fundador de Axesor grupo Infotel en 1995, una de las primeras empresas españolas puntocom que aún sobrevive. El es el creador de Papyre. Un soporte para leer libros en versión digital. Sobre la adquisición de este tipo de aparatos las ventas siguen una empinada progresión ascendente y la previsión para este año es que se vendan unos 150.000 papyres. Cuyos distribuidores son Carrefour, El Corte Inglés, Alcampo, Mediamark, entre otros y también a través de la tienda de su empresa si se accede a su página digital.
La web www.grammata.es, es prototipo de clase con papyre. Grammata es una empresa con capital 100% español orientada al diseño, comercialización y contenido de libros electrónicos. La compañía está establecida en Granada y su objetivo es proveer una lectura de calidad en soporte electrónico. Desarrolla un sofware que permite digitalizar contenidos editoriales y gestiona los libros electrónicos de diversos fabricantes para adecuarse al mercado de habla hispana. El producto llega al usuario con la biblioteca Grammata Libre compuesta por 1.000 libros clásicos de la Literatura Castellana y Universal, que se ofrecen con la adquisición sin coste adicional. 

A través de Grammata  se promoveran este año proyectos profesionales de educación, turismo y aplicación en colegios profesionales. Sobre esta última iniciativa se priorizarán proyectos educativos: prototipos de clase sin papel en la Universidad y en los Institutos de Educación Secundaria.  No se pueden dar aún datos más concretos porque están preparando la presentación de los proyectos, aunque no ocultan que el proyecto universitario será en una Universidad muy cercana a  la casa González de Jaén.  Este inquieto y osado programador no quiere detenerse ahora en contar las dificultades del camino hasta llegar al punto en que hoy se encuentra, aunque apunta algunos avatares como travesía del desierto en el sector editorial, librerías y bibliotecas; “proceso de evangelización en la sociedad”, incidiendo en que lo importante no es el soporte sino el contenido, es decir, el libro, problemas de venta como el hecho curioso de cuando llevaron papyres en 2008 a algunas librerías o papelerías de Bailén y no se vendió ninguna unidad; dificultades para convencer a bancos y a la administración pública de la financiación del proyecto Grammata, pues entienden de ladrillos pero no de innovación, cultura, ecología o tecnología.