Nuevas fórmulas contra la crisis
17/05/2011

Fuente:  www.eleconomista.es    Fecha:  16.05.2011

Presente y futuro. Las nuevas tecnologías han cambiado ya sustancialmente el panorama social y económico de España, pero también se configuran como uno de los motores de nuestras empresas para los próximos años.

Es verdad que el sector de las telecomunicaciones y las tecnologías de la información está sufriendo, como no podía ser de otra forma, los efectos de la crisis económica. Pero también es cierto que lo está haciendo de forma menos pronunciada que otros ámbitos de actividad.

En concreto, en 2010 el empleo total descendió un 3 por ciento, mientras que la facturación se movió en cifras similares a las de 2009, estancándose en torno a los 88.211 millones de euros, según la Asociación Multisectorial de Empresas de la Electrónica, Tecnologías de la Información y la Comunicación, Telecomunicaciones y Contenidos Digitales (Ametic).

Sin embargo, los expertos están convencidos de que su fortaleza no sólo mejorará en el futuro, sino que también ayudará a otros ámbitos de la economía a salir de la crisis. José Ramón Vega, de KPMG, destaca no sólo su gran aportación al I+D nacional (supone el 20 por ciento del total), sino también el papel que jugará para "cambiar nuestro cansado modelo productivo" y las herramientas que proporcionará al resto de sectores, "claves para mejorar su productividad".

Cambios en las empresas

A ello se unen las posibilidades que abre el comercio electrónico, al que muchas empresas no sacan todavía demasiado partido, pero que poco a poco va consolidando su crecimiento. Además, Ricardo Pérez, profesor del IE Business School, asegura que se están produciendo cambios. "La gente ve que grandes compañías, como Zara, se atreven también a vender online y les va bien". Además, para las pequeñas y medianas empresas, que deben vender más fuera de España para esquivar la crisis, el comercio electrónico se puede convertir en un gran aliado.

Durante el periodo comprendido entre 1995 y 2007, las tecnologías de la información y comunicación (TIC) proporcionaron el 41,6 por ciento del total del aumento de la productividad en el trabajo en España, según Total Economy Database. Pero es que ya entre 1995 y 2004 habían sido responsables de la mitad del aumento de productividad en la Unión Europea, según el informe de competitividad digital de la UE.

Sin duda, hablamos de un sector que impulsa la generación de empleo cualificado en importantes actividades productivas y de servicios dentro de la economía nacional. Pedro Jurado, de Accenture, destaca además que se trata de un empleo joven que, precisamente, "es donde tenemos una situación más dramática e insostenible en España".

Entre los motores de crecimiento se encuentran las oportunidades asociadas al uso de las telecomunicaciones y de las aplicaciones móviles en ámbitos como la sanidad, la educación, la justicia o las finanzas, así como el gran auge de las redes sociales. Los smartphones, la banda ancha móvil o el vídeo sobre IP se han convertido ya en aliados imprescindibles en muchas actividades de nuestra economía.

Fuertes crecimientos

Los pronósticos de Jurado apuntan a que todos estos nuevos servicios, unidos a las comunicaciones móviles entre máquinas, pueden crecer en torno al 40 o, incluso, el 50 por ciento al año durante los próximos ejercicios. Por lo tanto, cuando se habla de ellos, "no es fácil asignar un techo al crecimiento, ya que éste dependerá mucho de la implantación del modelo de innovación abierta que alcance cada empresa del macrosector".

En toda Europa, las nuevas tecnologías ya son uno de los motores básicos de la economía, tanto por su peso dentro del Producto Interior Bruto como por la mejora de competitividad asociada a la inversión en TIC por parte de otros sectores productivos.

Según el informe anual de competitividad digital de la UE, su valor añadido a la economía europea es del 4,8 por ciento del PIB (el 4 por ciento en el caso de España, según el informe anual de la CMT de 2009), y aglutina el 25 por ciento de la inversión comercial total en I+D.

Santiago Andrés, de Deloitte, pone el acento en que una de las contribuciones de las telecomunicaciones a la mejora económica va a ser el propio desarrollo del sector. "Hay grandes retos en el horizonte, como las redes de acceso de nueva generación y de servicios, que permiten mejorar la calidad de vida de los ciudadanos y la competitividad de las empresas e instituciones".

En general, esta mejora de competitividad se está trasladando ya, en mayor o menor medida, a todos los sectores productivos. "Será fundamental para los que tradicionalmente han invertido más en TIC, como las propias empresas dedicadas a las telecomunicaciones y la tecnología", pero además para "la banca, la energía o los medios", aunque "también se están introduciendo servicios innovadores en ámbitos como el sanitario o el automovilístico".

Un reciente estudio ha puesto en evidencia que el capital empleado en nuevas tecnologías muestra un alto porcentaje de retorno. En concreto, un incremento del 10 por ciento en la inversión en TIC no sólo termina en una recuperación de la inversión realizada sino que, además, consigue elevar en un 0,23 por ciento la productividad de la empresa.

Además, el margen de inversión es amplio. Si comparamos nuestros porcentajes del PIB con el de otras economías avanzadas veremos que todavía contamos con un importante recorrido para crecer, ya que en EEUU las TIC representan el 6,4 por ciento y en Japón el 6,8 por ciento.