El sector de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones en España: un ámbito atractivo para la inversión exterior
04/04/2011

Fuente:  www.investinspain.org   Fecha:  04.04.2011

En un reciente estudio del European Information Technology Observatory se recogía un dato relevante: el crecimiento esperado del sector TIC en España se situará en torno al 2,7%, pilotado por las inversiones en software y servicios de TI, y cambiando la tendencia de los dos últimos años

Existen numerosas razones que pueden explicar estas previsiones, que al mismo tiempo deben animar al inversor internacional de esta industria a desarrollar su actividad en nuestro país.

En primer lugar, el interés del mercado es elevado: 46 millones de habitantes y un tejido empresarial con una elevada presencia de PYMEs hacen de España un mercado relevante por sí mismo. Además, y a pesar de que hace pocos años aspectos como las tasas de penetración de Internet en hogares y empresas, la presencia de la telefonía móvil, el uso de las redes sociales o el equipamiento tecnológico de particulares y empresas se situaba por debajo de otros países desarrollados; todos estos indicadores han experimentado un espectacular crecimiento durante los últimos años. Lo anterior son evidencias que muestran las oportunidades de desarrollo del sector TIC.

Por otra parte, y a pesar de las dificultades económicas actuales, el entorno empresarial es en estos momentos muy proclive a la reducción de costes a través de la mejora de la productividad, y a los programas de fidelización e incremento de la base de clientes. En ambos procesos la tecnología juega un papel clave.

Asimismo, es constatable el fuerte impulso que la administración pública está dedicando al sector. Si en el pasado las inversiones públicas en TIC a través de la compra de tecnología para uso propio han supuesto un eje de crecimiento para el sector, ahora los planes de austeridad en el gasto público han transformado este esfuerzo en programas específicos de ayudas y préstamos, programas de fomento de la colaboración público privada, iniciativas de compras públicas innovadoras, apoyo a la incorporación de tecnólogos a la empresa, etc. En cualquier caso, la adquisición de tecnología por parte de la administración y las entidades públicas continuará siendo relevante, habida cuenta de que este es el principal factor de modernización de estas instituciones.

La disponibilidad de una fuerza de trabajo cualificada, a través de la fuerte presencia de los contenidos de informática y telecomunicaciones en las universidades (y no sólo en las titulaciones específicas del sector, sino como transversales a otros ámbitos de formación) facilita el desarrollo de la industria. 100.000 alumnos universitarios en España cursaron estudios directamente relacionados con este sector en el pasado curso académico, a lo que se une la fuerte presencia de alumnos de formación profesional en disciplinas como informática, comunicación y electrónica.

Adicionalmente, la tecnología española está presente a nivel internacional a través de empresas que han desarrollado su actividad inicialmente en nuestro país y que han sido capaces de exportar sus productos y servicios en el exterior, tanto en el ámbito público como en el privado. A esto se une la tradicional conexión de negocios entre España y los países de habla hispana en el continente americano, ampliando las perspectivas del mercado en todos los ámbitos de actividad. Nótese que el tercer idioma más importante de la red es el español (después del inglés y del chino).

Ámbitos como la seguridad IT, los contenidos digitales y el cloud computing, las TIC en los servicios sanitarios y de asistencia social y otros servicios públicos supondrán oportunidades de crecimiento a corto y medio plazo, en el contexto de la mejora de la perspectiva del sector en el ejercicio que acabamos de iniciar.

En definitiva, por todas estas razones y a pesar de la actual coyuntura, es interesante invertir en este sector, especialmente con una perspectiva de permanecer en él a medio y largo plazo, y no sólo aprovechar la excelente posición española como destino de inversiones relacionadas con los centros de servicios compartidos administrativos y tecnológicos.