La tecnología fue clave para salvar vidas en Haití tras el terremoto
12/01/2011
Los teléfonos celulares, internet y el sistema de posicionamiento global (GPS) se transformaron en una gran herramienta para que los socorristas salvaran vidas en Haití cuando un poderoso terremoto devastó a ese país el año pasado, según un informe divulgado hoy.

Fuente:  http://www.cibersur.com   Fecha: 12.01.2011

La tecnología ayudó a salvar vidas en haití trasHaití fue devastado por un terremoto de 7 grados en la escala de Ritcher el 12 enero de 2010 que provocó la muerte de 300.000 personas, otros tantos heridos y 1,2 millones de damnificados.
La tecnología ayudó a salvar vidas en haití tras

La nueva tecnología transformó también a Haití en un laboratorio mundial de nuevas herramientas de comunicación, indicó el reporte 'Medios, sistemas de información y comunidades: Lecciones de Haití', patrocinado por Internews y financiado por la Fundación John S. and James L. Knight.

'El terremoto en Haití marcó la primera aplicación a gran escala de nuevos enfoques para crear diálogos entre los ciudadanos y los socorristas, así como proyectos que combinaron el alcance de la tecnología de los teléfonos celulares y la radio', afirmaron los autores del informe.

Haití fue devastado por un terremoto de 7 grados en la escala de Ritcher el 12 enero de 2010 que provocó la muerte de 300.000 personas, otros tantos heridos y 1,2 millones de damnificados.

Durante las operaciones de rescate se usaron mensajes de texto, mapas interactivos en internet y un 'híbrido de radio con teléfono celular' para las labores más urgentes como guiar a los equipos de búsqueda y rescate, localizar a personas extraviadas y enviar agua y alimentos a las zonas más necesitadas.

Cuando la población informaba a los socorristas de personas atrapadas y de emergencias médicas, estos datos se recopilaban en mensajes de texto que luego fueron convertidos en gráficas en un mapa de línea para que lo utilizara el personal de rescate, se precisó en el informe.

Las compañías de teléfonos celulares, grupos de socorristas y los medios crearon y usaron el código 4636 para enviar mensajes a decenas de miles de personas sobre importantes asuntos de salud pública.

Los voluntarios utilizaron dispositivos portátiles GPS para diseñar mapas de código abierto que servían de guía a los grupos humanitarios y al público que intentaba explorar las áreas afectadas.

Las nuevas herramientas, según el informe, estimularon también novedosas formas de colaboración entre los medios de comunicación haitianos, los innovadores tecnológicos y un gran número de organizaciones internacionales.

'Debido a la proximidad de Haití con Estados Unidos y la gran diáspora haitiana que reside allí, la tecnología de comunicaciones sirvió como un catalizador para superar las barreras culturales y de idioma', afirmaron los autores del reporte.

La tecnología ofreció nuevas vías para recaudar donaciones mediante los mensajes de textos.

Muchos estadounidenses escucharon por primera vez de la llamada filantropía digital a través de la Cruz Roja con su campaña 90999 para Haití, que recolectó cinco millones de dólares en un lapso de 44 horas después del terremoto y 20 millones de dólares en cinco días.

Aunque Haití constituyó una oportunidad de aprendizaje con el uso de la nueva tecnología, no fue un modelo perfecto, de acuerdo con el informe.

La falta de coordinación y entendimiento sobre la manera de usar las herramientas complicaron algunos de los esfuerzos, se precisó.

Además, el informe encontró que, tal como sucedió en pasadas crisis en todo el mundo, la radio continúa siendo la herramienta más eficaz para satisfacer las necesidades de información de la población local.

'Hemos encontrado en Haití que las tecnologías innovadoras no sólo tuvieron en sí un impacto sobre la entrega de información, sino que aumentaron notablemente el alcance y la eficacia de la radio', dijo Mark Frohardt, vicepresidente de programas humanitarios de Internews, organización internacional de desarrollo de medios.

El informe contiene una serie de recomendaciones para los grupos de tecnología, organizaciones humanitarias y de desarrollo de medios, Gobiernos nacionales y donantes para mejorar la coordinación en futuros esfuerzos de recuperación en desastres naturales.