La tecnología e innovación productiva en el país
25/05/2010
Desde el sector público se viene llevando a cabo desde el 2006 el Plan Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación “Bicentenario”, cuyo objetivo es el aumento de la base científica y tecnológica del país.

Fuente:  www.diariodecuyo.com.ar    Fecha:  25.05.2010

Según este plan, este año la inversión total en I+D debería alcanzar el 1 por ciento del PIB (Producto Interno Bruto), frente al 0,53 por ciento que representaba en 2005. Los impulsores del plan esperan que, de los 29.471 investigadores y tecnólogos que habían en 2005 en el país, se pase a 40.071 durante este año, alcanzando una inversión por investigador de 53.410 dólares.

De esta manera, se busca alcanzar los niveles de otros países latinoamericanos como Brasil, que tiene un gasto por investigador de 84.477 dólares, Chile de 52.290 dólares (en 2002) y México de 93.198 dólares (2002). En Argentina, actualmente se gradúan unos 500 doctores por año. En Brasil y España, las cifras superan los 6.500.

El gasto en I+D a nivel mundial

Finlandia es el país que mayor inversión en I+D realiza, con el 3,5 por ciento del PIB. El 75 por ciento de ese total está a cargo del sector privado, donde la firma de teléfonos celulares Nokia genera un clúster tecnológico de consideración global. Este nivel de participación del sector privado se repite en países como Japón e Irlanda, y es incluso superado en Corea y EE.UU., cuyos sectores privados realizan más del 80 por ciento del gasto.

En Brasil, la inversión en investigación y desarrollo supera el 1 por ciento del PIB. El sector público está a cargo de algo más de la mitad de ese gasto.

La innovación tecnológica en la historia argentina

La actividad científica comienza en el país en la segunda mitad del siglo XIX, con investigadores que se radicaron por iniciativa de Sarmiento. Durante el primer centenario, el énfasis estaba puesto en profesiones liberales y actividades científico tecnológicas individuales.

En la segunda mitad del siglo XX se crean instituciones científico tecnológicas como el CONICET, CONEA, INTI e INTA. En el año 97 comienza a funcionar la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica, cuyo objetivo es financiar proyectos.

En 2007 se creó el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, que prometió un cambio de perspectiva motivando a unos 750 investigadores a regresar a desarrollar su actividad en Argentina. Desde este Ministerio se ofrece al sector productivo subsidios y créditos a largo plazo, para que las pymes innovadoras puedan incorporar nuevas tecnologías y mejorar su competitividad. También se fomenta a que los sectores de salud, agroindustria, energía renovable y desarrollo social sean dotados de biotecnología, nanotecnología y tecnologías de la información y comunicaciones.