Tecnología para tiempos de crisis
22/09/2009
No es una tecnología nuevaTelefónica comenzó a usarla en 2008 y ya ha provisto a los clientes que se lo han pedido con 50 instalaciones de este tipo. Pero ahora ha cambiado el escenario. Los costes del servicio se han reducido, la calidad ha mejorado y los problemas financieros mundiales han llevado a las empresas a buscar fórmulas de ahorro de gastos y aumento de la eficiencia. Ha llegado la hora del uso masivo.

Fuente:   www.cincodias.com    Fecha:  22.09.2009

  Es la telepresencia, llamada a convertirse en un servicio más en las empresas. Así, al menos, lo considera Telefónica, que quiere sacarla a la calle y dar a conocer esta tecnología para que las compañías pierdan el miedo, sobre todo a su coste.

El primer paso es que la prueben. Y Telefónica abre sus puertas. Durante el mes de octubre, las grandes corporaciones y las administraciones públicas tiene a su disposición de forma gratuita las salas de telepresencia de la compañía en Madrid y Barcelona. El objetivo es que los potenciales clientes descubran ellos mismos cómo una sala con unas pantallas puede ahorrar los gastos asociados a un viaje nacional o internacional.

La sala no es especialmente atractiva. Tonos e iluminación neutros y una mesa ovalada cortada a la mitad con pantallas gigantes. Pero es lo que requiere este servicio, que convierte las pantallas en imágenes a tamaño real de personas que están al otro lado del mundo o, simplemente, en otra ciudad. El retardo es inexistente y la calidad de la voz es prácticamente perfecta. La idea es que, pasados unos diez o quince minutos, los interlocutores olviden que no están realmente en la misma habitación.

La intención de Telefónica es que los clientes lo experimenten en carne propia. Ella, a cambio, pone los datos. Por ejemplo, que con el uso de salas de telepresencia, una compañía puede ahorrarse un 14% de los viajes internacionales de los directivos. Ése fue el resultado que logró Telefónica en 2008, según los datos suministrados ayer por Javier Aguilera, director de grandes empresas de la operadora.

El ejecutivo asegura que una compañía internacional -cuanto más multinacional, más ahorro- recupera la inversión es salas de telepresencia en unos seis a doce meses. Y para quien tenga recelos con el desembolso inicial, Aguilera afirma que "el coste no es una barrera".

Para la conexión, basta una banda ancha de 20 megas. Luego depende de la gama que se elija. La más asequible -una sala para dos personas- cuesta entre 30.000 y 40.000 euros. Si se quiere dar cabida a 18 personas, el coste se eleva a 400.000. Eso sí, la cifra debe duplicarse si la empresa quiere una sala igual al otro lado de la línea.

Ponga un holograma en su próxima reunión

La telepresencia es el presente de una tecnología que no se va a quedar ahí. De hecho, Telefónica lleva ya tres años experimentando con la próxima generación: el holograma. En un año, las reuniones con imágenes tridimensionales de los no presentes serán una realidad precomercial y en cuatro o cinco años estarán al alcance de cualquiera.

Hasta entonces, a la telepresencia le queda recorrido. Telefónica está negociando con cadenas hoteleras, que revenderán a su vez este servicio a sus clientes. El precio puede rondar los 300 euros por hora, en una suerte de locutorio de telepresencia. También hay contactos con administraciones para que lo incluyan entre sus servicios a terceros.