La tecnología sale del armario
23/08/2012
La moda da forma a su revolución digital con telas para cargar el móvil o zapatillas con GPSLa Universidad Rovira i Virgili de Tarragona desarrolla un tejido para detectar anomalías en el estado de salud

Fuente:  www.larioja.com

Hace apenas cinco años, muchas de las ideas para fusionar ropa y tecnología eran una estrafalaria compilación de prototipos que iban desde un vídeovestido que, gracias a miles de diodos y chips, proyectaba imágenes programadas hasta camisetas que cambiaban de color para informar si el que la vestía se había levantado con el pie izquierdo. Un lustro después, cuando gran parte de los ámbitos de la vida cotidiana de las personas ha adoptado el trillado apellido 2.0, empiezan a surgir nuevos inventos que auguran una breve incorporación de la industria textil a la revolución digital.
 
Mensajes, juegos, aplicaciones, llamadas... Una frenética actividad, la del teléfono móvil, que en ocasiones succiona la batería del dispositivo en un tiempo récord, acabándose en el peor momento. Una buena solución para este habitual contratiempo puede ser la patentada por Xiandong Li y Lihong Bao, dos investigadores de la Universidad de Carolina del Sur, que han logrado crear una prenda de algodón capaz de almacenar energía eléctrica.
 
Lo consiguieron tras empapar una camiseta con una solución de fluoruro y calentarla a gran temperatura. De esta manera lograron que las fibras de la tela se convirtiesen en carbón activo, pudiendo funcionar como un condensador. «En el futuro las prendas que usamos habitualmente podrán tener funciones como cargar el teléfono móvil o el iPad», afirman sus creadores en el estudio publicado el pasado mes en Advanced Material. Tras revestir el material con óxido de magnesio también comprobaron, tras miles de cargas y descargas, que el rendimiento no bajaba en ningún caso más del 5%.
 
Aunque mucho más avanzada, la de Li y Bao no es la primera propuesta de este tipo. La edición del 2011 del festival Glantosbury sirvió como marco de pruebas para una camiseta que, a través de una placa instalada en la parte frontal, transformaba la energía acústica en electricidad para cargar el teléfono mediante un pequeño conector. «La ropa ha evolucionado muy poco en las últimas décadas. Cada año tenemos colores y cortes diferentes, pero las cremalleras y los botones se siguen abrochando de la misma manera», afirma Xavier Verdaguer, que, junto con dos amigos, fundó en el 2010 Innovalley, una empresa que se dedica al diseño de este tipo de complementos.
«Todo esto surge de combinar dos cosas que llevamos cuando salimos a la calle: ropa y tecnología», explica el catalán. El equipo directivo de la compañía está instalado en Silicon Valley y allí se encargan de dar forma a los productos que posteriormente desarrollarán un grupo de ingenieros afincados en España.
 
Un 'tuit' en la manga
En el catálogo que maneja Verdaguer se pueden ver chaquetas o sudaderas que permiten controlar el reproductor de música del móvil o contestar llamadas gracias a un control remoto colocado en una manga mientras se lee un 'tuit' o un mensaje de texto en la otra. También ofrecen unas zapatillas que se pueden sincronizar con Google Maps y gracias al GPS del móvil emiten una pequeña vibración en el tobillos indicando la ruta correcta o una mochila con luces que se encienden cuando una 'app' similar a un acelerómetro del móvil detecta que se está frenando, algo muy útil para los más habituales de las dos ruedas.
«Es una incógnita saber cómo aceptarán los usuarios estos nuevos productos pero nosotros creemos que será una auténtica revolución», añade Verdaguer, que explica que ya trabajan para algunas marcas conocidas que planean lanzar productos de este tipo en los próximos años al mercado.
La denominada ropa inteligente también ha creado mucha expectación en el sector de la salud. No en vano, en la industria móvil se espera que en los próximos años la comercialización de aparatos relacionados con los cuidados personales y la supervisión médica a distancia crezcan exponencialmente. A día de hoy ya existen múltiples prendas que permiten monitorizar a distancia mediante Internet el ritmo cardiaco o la presión arterial.
Por ejemplo, un equipo de la Universidad Virgili i Rovira ha desarrollado, mediante la nanotecnología, tejidos capaces de analizar el sudor o la orina en busca de posibles alteraciones de salud. Una fórmula que podría ser aplicable a personas de cualquier edad que tengan que vigilar sus constantes vitales e incluso a bebés, mediante pañales que avisasen de cualquier situación anómala en las deposiciones del menor.