Tecnología Vs Cibercrimen
17/01/2013
La Policía Nacional quiere transformarse y, para ello, ha puesto en marcha un plan estratégico para el periodo 2013-2016 con el objetivo de convertirse en una Policía 3.0 o "inteligente" para luchar contra la delincuencia y, en especial, contra el cibercrimen a través del uso de las nuevas tecnologías.

Fuente:  www.cibersur.com

La Policía Nacional quiere transformarse y, para ello, ha puesto en marcha un plan estratégico para el periodo 2013-2016 con el objetivo de convertirse en una Policía 3.0 o "inteligente" para luchar contra la delincuencia y, en especial, contra el cibercrimen a través del uso de las nuevas tecnologías.

Precisamente, el nuevo secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, que ayer tomó posesión, ha conocido de primera mano el contenido de ese plan durante la reunión del Consejo de Policía que ha presidido.

El director general del Cuerpo, Ignacio Cosidó, ha sido el encargado de explicar los objetivos del plan, que tendrá en cuenta la difícil situación económica y, por tanto, asumirá un importante ejercicio de contención del gasto.

La automatización de gran parte del control biométrico en las fronteras, la creación de una comisaría virtual, los registros informáticos que facilitarán la protección del patrimonio cultural o las nuevas herramientas de análisis de inteligencia son algunos de los aspectos que incluye este plan cuatrienal.

Según explica la Policía en una nota, la lucha contra el terrorismo, tanto el nacional como el internacional, seguirá siendo un objetivo prioritario.

En cuanto a ETA, la Policía no cejará en su empeño de lograr su definitiva desaparición, en tanto que para abordar el terrorismo internacional, especialmente el yihadista, se hará hincapié en la lucha contra el ciberterrorismo, la radicalización, el reclutamiento y la financiación.

Asimismo, se intensificará la vigilancia del comercio de materias susceptibles de doble uso o cuyos componentes puedan ser utilizados para fabricar armas de destrucción masiva, y se pondrá especial énfasis en la seguridad de las infraestructuras críticas.

La Policía quiere hacer frente también a la proliferación de movimientos sociales violentos "que defienden sus causas al margen de las libertades y derechos de los demás ciudadanos", señala la nota.

Una de las medidas más novedosas será la creación de un CERT (Computer Emergency Response Team), un equipo de respuesta ante emergencias informáticas compuesto por expertos en seguridad cuya principal tarea será responder a incidencias de seguridad informática.

Consciente de que el cibercrimen es el tercer delito más lucrativo a nivel mundial después de la prostitución y el tráfico de drogas, la Policía española, ya con un "gran prestigio" en este ámbito, lo convierte por primera vez en una prioridad estratégica.

El CERT ofrecerá servicios preventivos y formativos, publicará avisos de vulnerabilidades del software o hardware, programas maliciosos o virus, y ayudará a los usuarios a corregir y actualizar sus sistemas informáticos.

La Policía quiere mejorar los niveles de seguridad ciudadana e incidirá en la protección de los grupos vulnerables, de forma especial las víctimas de la violencia en el ámbito doméstico.

La lucha contra la trata y el tráfico de personas, especialmente de mujeres y de menores, requerirá una mayor cooperación con las administraciones y con entidades de la sociedad civil, especialmente de las organizaciones asistenciales especializadas.

También se prestará especial atención a la comisión de delitos contra minorías religiosas, personas en riesgo de exclusión social y aquellas que puedan sufrir cualquier tipo de discriminación como consecuencia de algún tipo de discapacidad.

Se trabajará para desmantelar los entramados financieros de las organizaciones criminales y se especializará aún más a las unidades operativas que luchan contra las redes de narcotráfico, las dedicadas a los delitos contra el patrimonio y las de inmigración ilegal y trata de seres humanos.

La Policía seguirá trabajando y potenciará el desarrollo de investigaciones patrimoniales y de localización de activos con el fin de aflorar e intervenir los bienes producto de la actividad delictiva.

Para ello, quiere implicar a todos los sectores públicos y privados en la lucha contra la corrupción y la delincuencia económica grave y emergente, sin abandonar su acción humanitaria y de auxilio.

En su lucha contra la inmigración irregular, la actuación policial se orientará tanto al control efectivo de las fronteras como a la mejora de la gestión de las repatriaciones, sin olvidar la prevención y la investigación.

En consonancia con las directrices europeas, la Policía trabajará en la protección del sistema económico frente a la amenaza de la delincuencia internacional.

Así, se impulsarán las investigaciones de los fraudes a través de medios de pago y dinero electrónico, los delitos cometidos contra los derechos de propiedad intelectual e industrial, el fraude fiscal y a la Seguridad Social y el fraude contra el sistema bancario y financiero.