Las tecnologías digitales ayudan a salvar idiomas en peligro
26/09/2012
Una plataforma para hallar y compartir información sobre los idiomas que se extinguen. Un sistema informático que descifra la antiquísima lengua ugarítica. Un traductor automático para las lenguas minoritarias... Son algunos de los sistemas que se desarrollan para preservar la amenaza de la diversidad idiomática.

Fuente:  www.cibersur.com

En una carrera contra reloj, ya que cada día hay menos personas que conozcan, hablen y escriban los idiomas en peligro de desaparecer, distintas iniciativas tecnológicas ayudan a reconstruir virtualmente la legendaria Torre de Babel, en la que, según la Biblia, se originaron los diferentes idiomas de la Tierra.

Google impulsa el "Proyecto de lenguas en peligro de extinción", (www.endangeredlanguages.com) que dispone de una plataforma web en la que los usuarios pueden encontrar y compartir información sobre 3.054 lenguas del mundo en riesgo de desaparición.

Según informa el blog oficial de la compañía, el proyecto cuenta con el apoyo de la Alianza para la Diversidad lingüística, y ofrece a quienes estén interesados en preservar las lenguas un lugar donde guardar y acceder a investigaciones sobre el tema, compartir sugerencias y realizar colaboraciones.

Un equipo de colaboradores ha empezado a aportar contenidos, que abarcan desde manuscritos del siglo XVIII a herramientas modernas para enseñar idiomas como vídeos, muestras de idiomas en audio, informa la revista digital "Tendencias 21".

Para los directores del proyecto, Clara Rivera Rodríguez y Jason Rissman, "documentar las más de 3.000 lenguas que están a punto de desaparecer en el mundo permitirá preservar la diversidad, honrar los conocimientos de nuestros mayores y enriquecer el futuro de los jóvenes".

Según estos expertos, "la tecnología puede colaborar en estos esfuerzos al permitir que se creen grabaciones de alta calidad de los últimos hablantes de un idioma, al conectar comunidades dispersas a través de los medios sociales de comunicación y al facilitar el aprendizaje de idiomas".

Para Rivera y Rissman, "la desaparición de una lengua conlleva una pérdida de valiosa información cultural y científica que puede causar un daño comparable al de la extinción de una especie".

Actualmente, "las lenguas están desapareciendo a una velocidad sin precedentes y, cuando eso ocurre, se pierde una visión única del mundo", informa la web del proyecto.

Según el equipo de "Lenguas en peligro", "con cada lengua que desaparece, perdemos una enorme herencia cultural: información acerca del modo en que los humanos se relacionan con el mundo, conocimientos científicos, médicos y botánico, y la forma de expresar el humor, el amor y la vida de las comunidades".

"Alrededor de la mitad de las 7.000 lenguas que existen en el mundo está en riesgo de desaparecer durante los próximos 100 años. Pero hoy en día tenemos a nuestro alcance unas herramientas y una tecnología que podrían cambiar las reglas del juego", señalan los impulsores de la iniciativa.

Resucitando los idiomas

En el blog de Google se destaca el éxito de los esfuerzos para conservar la lengua Miami-Illinois, que era hablada en las comunidades de indios americanos establecidas en el Medio Oeste estadounidense, aunque las últimas personas que podían hablarlo con fluidez fallecieron en la década de 1960.

Años después, un ciudadano de la tribu Miami de Oklahoma, comenzó a aprender Miami-Illinois a partir de manuscritos históricos y actualmente colabora con la Universidad de Miami, en Ohio, para seguir revitalizando el idioma, publicar relatos, archivos de audio y otros materiales didácticos. Los niños de la tribu Miami están aprendiendo de nuevo la lengua gracias a este esfuerzo y se la enseñan unos a otros.

Otro de los idiomas que se intenta salvar es el koro, una lengua hasta hace poco desconocida que existe en las montañas del noreste de India y cuyo número de hablantes es inferior a 4.000.

Otros idiomas en peligro abordados en el proyecto son el aragonés (España), que hoy en día muy pocos niños aprenden, el navajo (América del Norte) que cuenta con unos 120.000 hablantes nativos y el Ojibwa sudoccidental (Minnesota, Estados Unidos), uno de pueblos nativos más grandes de Norteamérica junto a los navajos y los cheroquis.

Los idiomas incluidos en esta iniciativa y la información sobre ellos las proporciona el catálogo ELCat, de la Universidad de Hawai en Manoa y la comunidad (The Linguist List) de la Universidad Oriental de Michigan (Estados Unidos).

Por su parte, investigadores estadounidenses del Laboratorio de Informática e Inteligencia artificial del Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT) y la Universidad del Sur de California han desarrollado un nuevo sistema informático que, en pocas horas, es capaz de descifrar gran parte de una de las lenguas fenicias más antiguas: el ugarítico.

Según el MIT, este trabajo no sólo ayudará a los arqueólogos a descifrar los idiomas más arcaicos, sino que además podría ampliar la cantidad de lenguas que pueden manejar los sistemas de traducción automática como el traductor de Google.

La ugarítica forma parte de la familia de lenguas afroasiáticas que se desarrollaron sobre todo en Oriente Próximo y el norte y este de África, y se utilizó en Ugarit, un centro comercial en la costa mediterránea de Siria de unos 2.000 kilómetros cuadrados.

Su escritura, de tipo cuneiforme y consonántico, ya ha sido descifrada, por lo que el sistema estadounidense ha podido comprobar la eficacia de su programa de traducción automática.

El software ha asignado correctamente 29 de las 30 letras que conforman el alfabeto ugarítico a sus homólogas hebreas, y asimismo, ha identificado correctamente el 60% de las palabras hebreas con cognados (términos con un mismo origen etimológico y distinta evolución fonética) ugaríticos.

A partir de una serie de relaciones o comunes denominadores entre las diversas lenguas, alfabetos y palabras, el software construye mapas de símbolos que se repiten con frecuencia en un idioma y lo compara con los mapas de símbolos de otra lengua. A partir de ahí, modelos estadísticos de Inteligencia Artificial determinan cuál de las asignaciones parece ser la más coherente.

Por su parte, investigadores del Instituto Tecnológico de Informática (ITI) de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) han desarrollado un nuevo traductor automático de lenguas minoritarias, que facilita la interpretación de los textos, sea cual sea la lengua en que estén escritos, aprovechando el parecido que tenga con otros lenguajes.

"Nuestro objetivo era ayudar a entender aquellas lenguas que actualmente no son capaces de abarcar los traductores", han explicado, desde el servicio de información científica SINC, Luis Leiva y Vicent Alabau, responsables del nuevo método de traducción, que recuerdan que más del 10 por ciento de los lenguajes no pueden ser asistidos por ningún sistema de traducción.

Un inconveniente bastante habitual en los traductores automáticos es que cuando el sistema no tiene información sobre algunas palabras, entonces las deja sin traducir.

Para resolverlo, el sistema de ITI-UPV ha incorporado en las traducciones información de lenguajes relacionados con el idioma destino, aprovechando la similitud gramatical y sintáctica que existe entre las familias de lenguajes.

"La idea es elegir aquellas palabras de otros idiomas para los que se puede generar una traducción automática, de modo que se asemejen lo más posible al del usuario que quiere entender el mensaje", añaden por expertos. Según Leiva "si bien las frases resultantes pueden parecer extrañas, ya que gramaticalmente son una mezcla de varios idiomas, son entendibles para quien habla la lengua destino".

Una de las ventajas del nuevo traductor es que facilitará el acceso a contenidos digitales, como libros electrónicos o páginas web, que no pueden traducirse a ciertas lenguas.