Personas y máquinas, obligadas a entenderse en el puesto de trabajo
07/03/2017
Según un estudio de PwC, el 52% de los dirigentes de las empresas confirma que están explorando los beneficios de que los seres humanos y las máquinas trabajen juntos.

Con el auge de la automatización y la Inteligencia Artificial, se está llegando a un punto en el que se está cuestionando el papel de las personas en sus puestos de trabajo. Precisamente, sobre este tema ha girado la vigésima edición de la encuesta a los CEO que acaba de presentar PwC. Según ésta, el 52% de los dirigentes empresariles confirma que están explorando los beneficios de que los seres humanos y las máquinas trabajen juntos, y el 39% está considerando el impacto de la Inteligencia Artificial sobre las necesidades futuras de habilidades.

Poner en marcha una estrategia en un mundo en el que los seres humanos y las máquinas trabajen juntos será el mayor reto al que se enfrentarán los líderes empresariales”, opina Jon Williams, responsable mundial de Organización y Personas de PwC. Y advierte: “Nadie puede estar seguro de cómo evolucionará el mundo del trabajo, por lo que las organizaciones deben prepararse para cualquier escenario”. Y esto, a juicio del directivo, supone un enorme reto para estos dirigentes, quienes tienen “el papel de proteger y nutrir la relación empleado-empleador en estos tiempos turbulentos”. Según Williams, “el desafío de los CEO es mostrar que, en la era tecnológica, los seres humanos son su prioridad”.

Por otro lado, el informe confirma que la incesante marcha de la automatización transformará el papel que desempeñan las personas en el trabajo. En este contexto, se necesitarán diferentes habilidades, unas desaparecerán y otras evolucionarán; por lo que se verá un reequilibrio del capital humano a medida que las organizaciones se ajustan. En este punto, el estudio llega a la conclusión de que el éxito en un mundo automatizado provendrá de que las personas y las máquinas trabajen juntas, en lugar de reemplazar unas a otras.

Ahora bien, hoy en día, las habilidades que se demandan son capacidades humanas (adaptación, resolución de problemas, creatividad y liderazgo). El software no puede imitar la pasión, el carácter o el espíritu. Sin embargo, al casar estas habilidades con la tecnología, sí es cierto que la innovación puede prosperar y las organizaciones pueden tener éxito en mercados competitivos.

Fuente: http://www.ituser.es/