Seis de cada diez empresas dudan de que su tecnología esté adaptada a los cambios normativos
22/03/2017
El 60% de los directores de cumplimiento encuestados asegura que la infraestructura tecnológica de su empresa no ha sido analizada para confirmar que está alineada con los requisitos de cumplimiento.

La tecnología, los datos y la analítica pueden ayudar a las organizaciones a ser más proactivas en sus esfuerzos de cumplimiento normativo. Sin embargo, muchas empresas no están haciendo uso de todo ello. De hecho, según revela el estudio publicado por la consultora KPMG “The Compliance Journey - Boosting the Value of Compliance in a Changing Regulatory Climate”, muchas empresas siguen luchando para integrar y automatizar las actividades de cumplimiento en sus organizaciones.

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Alrededor del 60% de los directores de complimiento encuestados (CCO) asegura que la infraestructura tecnológica de su empresa no ha sido analizada para confirmar que está alineada con los requisitos de cumplimiento o no estaban seguros de tal alineamiento. Y en esta misma línea, seis de cada diez encuestados también dijeron que no estaban seguros de si su infraestructura tecnológica está adaptada proactivamente para alinearse con los cambios regulatorios.

Para Richard Girgenti, analista de KPMG, las empresas pueden “lograr eficiencia y mejorar el programa de cumplimiento de su organización aprovechando la tecnología, los datos y la analítica para apoyar una amplia gama de actividades de cumplimiento, incluyendo evaluaciones de riesgos, monitorizaciones, pruebas, formación, informes y retención de documentos”.

A pesar del acelerado ritmo del cambio regulatorio mundial, los CCO aseguran que hay margen para mejorar su capacidad de monitorización. En este sentido, sólo el 27% de los CCO están totalmente de acuerdo en que su función de cumplimiento tiene un proceso de gestión del cambio in situ para identificar e incorporar cambios en las leyes y reglamentos en sus políticas y procedimientos; mientras que casi un tercio revela que sus organizaciones no tienen, o no saben si tienen, un proceso de cambio regulatorio que captura los cambios en las leyes, reglas y regulaciones aplicables.

Por último, el informe confirma que el aumento de la expectativa regulatoria global y el escrutinio de las relaciones de las empresas con terceros están llevando a los CCO a mejorar aún más sus programas de gestión de riesgos de terceros. Los CCO entienden que las debilidades para evaluar adecuadamente a terceros pueden exponer a sus organizaciones al riesgo operacional, posibles investigaciones gubernamentales y daño a la reputación, así como sanciones monetarias y potenciales responsabilidades penales. Sin embargo, sólo cerca de la mitad de las organizaciones tienen un proceso de monitorización del cumplimiento para confirmar que sus proveedores se adhieren a los procesos de cumplimiento.

Fuente: http://www.ituser.es