La Comisión subraya la importancia de apoyar el desarrollo de tecnologías clave
05/10/2009
Una Comunicación de la Comisión Europea ha subrayado que la UE debe esforzarse más para desarrollar e implementar "tecnologías capacitadoras fundamentales" (TCF) como la nanotecnología, nano y microelectrónica, materiales avanzados y fotónica. El término TCF se refiere a tecnologías que permiten el desarrollo de nuevos bienes y servicios en una gran cantidad de ámbitos, y son vitales para que la UE se enfrente a retos como los que plantean el cambio climático, el envejecimiento poblacional, la seguridad energética y las comunicaciones.

Fuente: http://euroalert.net  Fecha: 5.10.2009

Con esta Comunicación sobre el desarrollo de Tecnologías Capacitadoras Fundamentales, la Comisión confía en poner en marcha un proceso que conduzca a que la UE identifique las TCF que ofrecen más posibilidades y disponga las medidas y condiciones necesarias para apoyar su desarrollo e implantación. Es un tema urgente puesto que otras naciones punteras como China, Japón y Estados Unidos también invierten de forma intensiva en TCF.

La Comunicación también indica los obstáculos que frenan un mayor desarrollo de las TCF en la UE. Al frente de la lista se encuentra la incapacidad comunitaria de exprimir al máximo los resultados científicos. "A consecuencia de ello, otras regiones comercializan los frutos de investigaciones muy costosas financiadas con fondos públicos y privados en la UE", se puede leer en el documento.

Otros problemas relevantes son una comprensión insuficiente de las TCF por parte de la población y la escasez de trabajadores debidamente cualificados. La Comisión también alude a la poca disponibilidad de capital riesgo e inversión privada para TCF en la UE.

La Comisión expone una serie de sugerencias para corregir la situación. Por ejemplo, en referencia a la transferencia de tecnología recomienda que las convocatorias de propuestas se diseñen de modo que aseguren la importante relación que existe entre la producción científica y su efecto en la industria. La Comisión sugiere que una posible solución sería involucrar mucho antes a los posibles clientes en las actividades de investigación y desarrollo.

La UE y los Estados miembros también deben coordinar mejor sus actividades, por ejemplo mediante programas o convocatorias conjuntas. "Esto permitiría desarrollar políticas tecnológicas más ambiciosas, conseguir los beneficios que producen las economías de escala y gama y facilitar alianzas estratégicas entre empresas europeas", según la Comisión.

Las TCF son clave para que la UE aborde el problema del cambio climático, y la Comisión escribe que una combinación de apoyos a las TCF y esfuerzos contra este fenómeno facilitaría la financiación de los compromisos contraídos por la UE en virtud de los acuerdos internacionales en esta materia.

Además, la Comisión recuerda que ya existen diversas políticas e iniciativas a las que pueden recurrir los Estados miembros para apoyar el desarrollo de las TCF, como la normativa sobre ayudas estatales, la Iniciativa de los Mercados Pioneros y el Instrumento de Financiación del Riesgo Compartido del Banco Europeo de Inversiones (BEI).

La Comisión concluye proponiendo la creación de un grupo de expertos de alto nivel a los que se asignaría la tarea de trazar una estrategia paneuropea a largo plazo dedicada a las TCF.