Los europeos se preocupan por el impacto ambiental de lo que compran
30/07/2009
Cuatro de cada cinco europeos declaran que tienen en cuenta las repercusiones en el medio ambiente de los productos que compran, según revela una encuesta del Eurobarómetro. La consideración de los efectos en el medio ambiente más alta se registra en Grecia, donde más de 9 de 10 personas encuestadas han declarado que el impacto de un producto en el medio ambiente pesa de forma importante en sus decisiones de compra.

Fuente:  http://euroalert.net  Fecha: 30.07.2009

En la encuesta del Eurobarómetro sobre la actitud de los europeos frente al consumo y la producción sostenibles, la inmensa mayoría (83 %) ha declarado que las repercusiones de un producto en el medio ambiente pesa de forma importante en sus decisiones de compra. Con un 92 % de respuestas afirmativas, los griegos son los que más piensan en las consecuencias para el medio ambiente de los productos que compran, mientras que los checos son los que menos lo hacen (62 %).

Los europeos encuestados se dividen a partes iguales entre los que creen en las afirmaciones de los productores sobre el comportamiento ambiental de sus productos (49 %) y los que no creen en ellas (48 %). Los holandeses son los más crédulos sobre estas afirmaciones (78 %), mientras que los búlgaros son los que menos crédito les dan (26 %).

Aproximadamente un 46 % de los ciudadanos de la UE también cree que la mejor manera de promover los productos respetuosos con el medio ambiente sería aumentar los impuestos sobre los productos perjudiciales para el medio ambiente y disminuirlos sobre los productos que sí lo respetan. Los británicos son los más partidarios de este sistema de doble imposición, mientras que los malteses lo son mucho menos (28%) y preferirían en su lugar la mera reducción de los impuestos sobre los productos respetuosos con el medio ambiente.

Fuerte respaldo al etiquetado de la huella de carbono
A pesar de que menos de la mitad de los europeos declara que las etiquetas ecológicas desempeñan un papel importante en sus decisiones de compra y únicamente 1 de cada 10 afirma que la cantidad total de emisiones de gases de efecto invernadero creadas por un producto debe figurar en etiquetas ecológicas, el 72 % de los ciudadanos de la UE declara que una etiqueta que indique la huella de carbono de un producto debería ser obligatoria en el futuro. Las opiniones sobre el asunto difieren mucho entre los Estados miembros, siendo los checos lo menos favorables a este etiquetado (47 %) y los griegos los que apoyan decididamente la idea con un 90 % a favor.

La etiqueta de la huella de carbonoindicaría la cantidad total de gases de efecto invernadero, incluido el dióxido de carbono, emitida durante la vida útil de producto, desde su producción hasta su eliminación. Este sistema no existe actualmente en Europa, pero en el Consejo de Ministros de Medio Ambiente celebrado en diciembre de 2008, los ministros instaron a la Comisión a estudiar la introducción del etiquetado de la huella de carbono.

Antecedentes: Plan de Acción sobre Consumo y Producción Sostenibles
En julio de 2008, la Comisión presentó un plan de acción con una serie de propuestas sobre el consumo y la producción sostenibles para mejorar el comportamiento ambiental de los productos y aumentar la demanda de mercancías y tecnologías de producción más sostenibles. También persigue alentar a la industria comunitaria a sacar ventaja de las oportunidades de innovación.

Los resultados de esta encuesta son una buena señal de cara a los objetivos ambientales y de sostenibilidad que la UE está desarrollando para conseguir que su población se implique con la reducción del 20% de las emisiones del CO2 para el año 2020.