Informe de 2008 sobre la Competitividad en Europa
El pasado 28 de noviembre se publicó una Comunicación de la Comisión Europea acerca del Informe de 2008 sobre la Competitividad en Europa que incide particularmente en los últimos cambios en el crecimiento de la productividad de la UE, que es el principal motor de la competitividad a largo plazo

http://euroalert.net  02.12.2008

El Informe de 2008 sobre la Competitividad en Europa analiza diversos factores que pueden repercutir en la competitividad, como la apertura al comercio y a la inversión extranjera directa, la responsabilidad social de las empresas y la reciente propuesta de la UE sobre una política industrial sostenible. El Informe de este año estudia también en profundidad la competitividad del principal segmento de la economía europea: las pequeñas y medianas empresas (Pyme).

Igualmente, el informe pone de manifiesto una mejora progresiva de la economía europea respecto a la productividad y los niveles de vida en comparación con los Estados Unidos, aun cuando los importes de producto interior bruto (PIB) per cápita sigan siendo alrededor de un tercio inferiores a los estadounidenses.
 
RESULTADOS GLOBALES
En 2007 se mantuvo el crecimiento de la economía europea
  • El crecimiento económico en la UE mantuvo su fortaleza en 2007, pero se hizo patente una ralentización especialmente en el cuarto trimestre (el PIB real de la UE creció un 2,6%). Estos resultados positivos en el crecimiento económico se sustentaron en una elevada tasa de crecimiento del empleo, en torno al 1,7%.
  • El crecimiento en la productividad de la mano de obra descendió ligeramente a un 1,3% en 2007 (a partir de un 1,5% en 2006).
  • En lo referente a los niveles de renta per cápita (es decir, PIB per cápita), la UE sigue sin alcanzar a los EEUU (UE-27=100, EEUU=154,3). Los motivos de esta diferencia continua se deben en parte a divergencias entre las horas trabajadas por persona.
Disminuyen las diferencias de productividad dentro de la UE
  • En 2007 (como sucedió en 2006) el crecimiento de la productividad en la UE-27 fue superior al de los EEUU, lo que es indudablemente una tendencia positiva. Sin embargo, el nivel de productividad de la UE-27 es marcadamente inferior al de los EEUU, ya que un trabajador asalariado en este país contribuye de media un 42% más a su PIB que su homólogo de la Unión Europea. En cambio, la diferencia de productividad por hora trabajada es más reducida (un 28% en 2006; no se dispone aún de los datos de los EEUU correspondientes a 2007).
El crecimiento estructural de la productividad de la mano de obra en la UE es inferior que en los EEUU
  • La media anual de la tasa de crecimiento del PIB real en la UE-15 fue en torno a un 0,8% inferior a la de los EEUU en el periodo 1995-2006.
  • La ralentización en el crecimiento de la productividad de la mano de obra y, en particular, de la productividad total de los factores, puede estar relacionada con un menor nivel de innovación, que es uno de los principales motores de la competitividad a largo plazo.
Gran variación entre los sectores respecto a su contribución al incremento de la productividad de la mano de obra en la UE
  • Dejando de lado los sectores no comerciales, la mitad del crecimiento de la productividad de la mano de obra durante el periodo 1995-2005 radica en los seis mayores contribuidores (de 49 sectores), que son la agricultura, el comercio minorista, el comercio mayorista, correos y telecomunicaciones, el transporte nacional y la intermediación financiera.
FACTORES QUE PUEDEN REPERCUTIR EN LA COMPETITIVIDAD
  • Apertura y competitividad del comercio: la apertura en lo referente al comercio o a la inversión extranjera directa (IED) beneficia a la economía; se ha demostrado sobradamente que las economías abiertas son más ricas y más productivas que las cerradas. Los estudios macroeconómicos indican que un incremento de un punto porcentual en el porcentaje correspondiente al comercio en el PIB aumenta el nivel de la renta entre 0,9% y un 3%.
  • Responsabilidad social de las empresas (RSE): el impacto positivo de la RSE en la competitividad se pone especialmente de manifiesto en el caso de los recursos humanos, la gestión del riesgo y la reputación, y la innovación. La reputación de una empresa en lo referente a la RSE adquiere una importancia creciente por las posibilidades que ofrece para la contratación de personal en mercados de trabajo muy competitivos.
  • Una política industrial sostenible: el paso a una economía con pocas emisiones de carbono representa un verdadero potencial para los mercados en ascenso de productos "no nocivos para el medio ambiente". También se crean oportunidades para la competitividad de este sector en los mercados internacionales. Para alcanzar estos objetivos, la Comisión Europea ha propuesto una serie de medidas a escala comunitaria entre las que cabe citar las siguientes: el tercer paquete sobre el mercado interior de la energía y el conjunto de medidas sobre acción climática y energías renovables de enero de 2008.
  • El papel del crecimiento de las Pyme: se reconoce progresivamente que la iniciativa empresarial y las pequeñas y medianas empresas constituyen las principales locomotoras del rendimiento económico de la UE, ya que son motores del cambio estructural, la innovación y el crecimiento del empleo. Fomentar el potencial de crecimiento de las Pyme es uno de los principales objetivos de la Iniciativa en favor de las pequeñas empresas, elemento primordial en la Estrategia para el crecimiento y el empleo de la UE.