El Parlamento Europeo tumba 'por goleada' el acuerdo antipiratería ACTA
06/07/2012
Temen que afecte a las libertades civiles El Parlamento Europeo tumba 'por goleada' el acuerdo antipiratería ACTA Europa entierra definitivamente el acuerdo internacional contra la falsificación y la piratería (ACTA). El Parlamento Europeo lo abortó ayer con 478 votos en contra. Dudan de su efectividad y temen que suponga una agresión a los derechos fundamentales de los internautas.

Fuente:  www.cincodias.com

El pleno del Parlamento Europeo ha rechazado el acuerdo internacional contra la falsificación y la piratería (ACTA), después de que todos los grupos, a excepción del Partido Popular Europeo, se pronunciaran en contra. Bruselas y los populares incluso pidieron, sin éxito, que se aplazara la votación hasta que el Tribunal de la UE (TUE) aclare si es compatible con las leyes europeas.

El acuerdo ACTA, que han negociado los países industrializados, y del que quedará fuera la Unión Europea, ha sido rechazado por 478 eurodiputados y ha sumado el voto a favor de 39 eurodiputados y 165 abstenciones. Entre las razones que han esgrimido para tumbarlo están las dudas respecto a su efectividad y el temor a que pueda suponer una agresión a los derechos fundamentales de los internautas.

El voto se produjo después de que hasta cinco comisiones europarlamentarias hayan recomendado rechazar el acuerdo y de que la propia Comisión Europea recurriera al Tribunal de Justicia de la UE (TJUE) en busca de su aval, frente a la presión social por las críticas de usuarios de internet (se hicieron cientos de manifestaciones) y las 2,5 millones de firmas que llevaron una queja ante el Parlamento Europeo.

Con este veto, ACTA no podrá aplicarse en la UE, así que se mantendrán las normas actuales en materia de lucha contra la falsificación y la piratería. Y si Bruselas quiere reforzar las reglas tendrá que buscar nuevos instrumentos o renegociar el acuerdo con sus socios internacionales teniendo en cuenta las exigencias de la Eurocámara.

Debate previo

Antes de votar el miércoles, hubo un debate previo el martes en Estrasburgo (Francia). En él, los populares europeos y el comisario de Comercio, Karel de Gucht, defendieron la necesidad del acuerdo para proteger la propiedad intelectual y combatir la piratería y las falsificaciones. "Creemos que hubiera sido mejor que el Parlamento hubiese esperado a escuchar al TUE antes de votar. Pero, como defensor de los derechos humanos, digo que no hay nada que temer, ACTA no atenta contra nuestras libertades", argumentó De Gucht.

El comisario añadió ayer que reconoce la posición de la Eurocámara, pero que retomará los contactos con los socios internacionales, los Gobiernos europeos y el Parlamento Europeo para ver el modo de avanzar "en la protección intelectual a nivel internacional y dentro del Derecho internacional". "Con el rechazo al ACTA no desaparece la necesidad de proteger la columna vertebral de la economía de Europa a escala global: nuestra innovación, nuestra creatividad, nuestra propiedad intelectual".

El presidente de la Eurocámara, Martin Schulz, destacó por su parte que los eurodiputados no están en contra de combatir la piratería. "El voto no ha sido en contra de la propiedad intelectual", dijo en un comunicado, "pero consideramos que ACTA es una mala solución". "Es demasiado vago, deja espacio para abusos e inquieta por su impacto en la privacidad de los consumidores, las libertades civiles, la innovación y la libre circulación de información".

Para su entrada en vigor, el acuerdo ACTA necesita ser ratificado por al menos seis de los países que lo han negociado, entre ellos EE UU, Canadá, Suiza, Australia, Corea del Sur, Singapur, Nueva Zelanda, México, Marruecos y Japón. En el caso de la Unión Europea, debían firmarlo y ratificarlo cada uno de los Estados miembros y la UE como bloque, por tratarse de un acuerdo que abarca competencias nacionales y comunitarias. Es decir, solo se podría aplicar el acuerdo si es aceptado unánimemente; en ningún caso puede aplicarse en unos Estados miembros sí y en otros no.