Bélgica lidera la implantación del nuevo DNI electrónico
Bélgica proclamó ayer su liderazgo en la introducción en Europa del documento nacional de identidad electrónico. Miles de belgas portan ya en sus bolsillos un e-DNI que permite una relación totalmente virtual con la Administración.

La administración belga ha comenzado a arrumbar legajos y máquinas de escribir y se dispone a dar el salto desde el siglo XIX hasta el XXI. Miles de belgas ya portan en sus bolsillos un DNI electrónico que, además de los datos de identificación personal que aparecían en la ajada cartulina, lleva incorporada la firma digital del titular.

Lovaina, pionera en esta revolución digital, combinó ayer tradición y modernidad durante la presentación de los nuevos documentos en el ayuntamiento de la ciudad, una joya del gótico flamenco del siglo XV.

'En septiembre de 2008, el 100% de los ciudadanos belgas de más de 12 años tendrá ya la nueva tarjeta', anunció Henk Vanderdooren, director de Integración de Sistemas de Steria, la multinacional francesa que ha aportado las soluciones técnicas para la introducción del e-DNI.

El responsable del plan en el ministerio del Interior, Luc Vanneste, no puede contener su entusiasmo ante las aplicaciones del nuevo DNI. La más útil, quizá, es que 'insertándola en un ordenador, se puede preparar cada uno sus propios certificados, de residencia o nacimiento, por ejemplo, y enviarlos ya validados por el Registro Nacional'.

Además, 'el ciudadano puede comprobar en todo momento los datos personales que tiene su expediente y quién ha accedido a ellos y para qué en los últimos seis meses'.

Esas dos posibilidades pueden ayudar a despejar la orwelliana sombra de Gran Hermano que siempre surge de la mezcla de datos personales y microchips. 'El problema político y filosófico del futuro será trazar la frontera entre privacidad y seguridad', reconoce durante el evento Baudoin de Sonis, director de e-Forum, una asociación que promueve la digitalización de la administración europea.

Aún así, Baudoin prevé que el e-DNI 'facilitará un poco nuestra vida y creará un gran sentido de pertenencia a Europa'. Diez países de la UE, con Bélgica a la cabeza, preparan ya la digitalización del documento nacional de identidad.

La revolución llega a España en 2007

Con más de un año de retraso, el Gobierno español espera iniciar en 2006 la fase piloto para la digitalización del DNI. Entre 2007 y 2008, los nuevos documentos comenzarán a sustituir al actual.

El DNI español, a diferencia del belga, incorporará datos biométricos de identificación (huella dactilar e imagen facial). Las futuras generaciones digitales del documento podrían integrar en toda Europa datos como los del permiso de conducir o el número de la seguridad social. Y, si se avanza en la estandarización, se podría llegar a un DNI nacional reconocible por cualquier administración europea.

La introducción de la nueva tarjeta española costará, según el Ministerio del Interior, unos 100 millones de euros durante los próximos cuatro años. El grupo francés Steria espera aprovechar su experiencia en la digitalización del DNI belga para aspirar a la adjudicación del proyecto en España. El mercado español de servicios informáticos, sin embargo, cuenta con un importante protagonista local, Indra, empresa privatizada en 1999. Steria, un grupo con 9.000 empleados que en 2003 facturó 1.100 millones de euros, ha logrado más de un centenar de proyectos de las administraciones púbicas europeas.