Se reactiva el DNI digital dos años después de la aprobación de la ley. Una comisión estudia las consecuencias técnicas y jurídicas de su puesta en marcha
Artículo de Gaceta de los negocios de Cristina Pascual

Madrid. Dos años más tarde de la aprobación de la Ley de Firma Electrónica, que posibilita la utilización del Documento Nacional de Identidad digital, el Gobierno impulsa su puesta en marcha con la creación de una comisión de expertos que estudian las implicaciones técnicas y jurídicas de este gran reto tecnológico para España.

La comisión se creó hace más de un mes y desde entonces tampoco se cuenta con grandes avances. Sin embargo, ésta debe ir a buen ritmo, ya que las previsiones apuntan a que a comienzos de 2006 ya estará en funcionamiento el DNI electrónico. Así lo puso de manifiesto la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, hace un mes, cuando presentaba la nueva comisión que se encargará de llevar a cabo los trabajos para la implantación del DNI electrónico en España.

El Comité de Coordinación y Comisión técnica, presididos por María Teresa Fernández de la Vega, tiene como vicepresidente al secretario de Estado de Seguridad, Antonio Camacho. El comité está formado además por distintos representantes de los Ministerios de Justicia, Trabajo y Asuntos Sociales, Industria, Turismo y Comercio, Interior, Economía y Hacienda, Presidencia, Administraciones Públicas y la Agencia Española de Protección de Datos.

Implantación

La implantación del DNI electrónico es un proyecto realmente complejo que tiene múltiples dimensiones. Desde que está formada la comisión, sus miembros han visto la necesidad de estudiar el proyecto técnico para la expedición del DNI electrónico y los primeros servicios basados en el DNI electrónico.

En lo que respecta al proyecto técnico, éste es responsabilidad directa del Ministerio del Interior y conlleva los suministros y desarrollos tecnológicos básicos, las tarjetas criptográficas, la adquisición de equipos de personalización, la adaptación de la infraestructura necesaria y la reposición del equipamiento. Se tiene previsto que la adjudicación se realice el próximo mes de junio y que las primeras pruebas de funcionamiento tengan lugar en noviembre, de forma que la primera oficina de expedición pueda iniciar su actividad en febrero de 2006.

Además, cada uno de los departamentos ministeriales tiene que identificar, definir y poner en operación determinados servicios basados en el DNI electrónico de manera que estén disponibles en el momento en el que el primer DNI electrónico esté operativo.

Hasta la fecha, ya se han comenzado los trabajos técnicos en colaboración con la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre para el diseño y producción de las tarjetas criptográficas y se ha aprobado el presupuesto.

Un documento que garantiza la seguridad

El Documento Nacional de Identidad electrónico se caracteriza por ser un instrumento que proporciona de forma inequívoca e indubitada la acreditación de la identidad personal, con la garantía del Estado, tanto en el mundo físico como en el cibernético, añadiendo nuevas funcionalidades al DNI tradicional y dotándole de mayor seguridad al documento.

En este sentido, Jesús Rubí, director adjunto de la Agencia Española de Protección de Datos, declaraba a LA GACETA que el nuevo documento elctrónico va a aportar mucha más seguridad que el DNI actual.

En estos momentos la comisión que se ha formado para la implantación del Documento Nacional de Identidad Electrónico estudia qué datos deben constar en el DNI, aunque si se incorporara alguno más no causaría ningún problema modificar la legislación actual que lo regula.

El DNI electrónico se caracterizará por cuatro notas: autenticación, integridad, confidencial y no repudio. Y para alcanzarlo será necesario contar con la infraestructura de una clave pública, que permite el intercambio seguro de información a través de canales inseguros; tarjetas de soporte del DNI electrónico que sean seguras, personalizables y duraderas; un procedimiento de expedición adecuado, que permita la expedición del DNI electrónico en una sola comparecencia del ciudadano con protocolos de seguridad muy estrictos y con una adecuada gestión de las incidencias. Así como adaptar al nuevo contexto la infraestructura informática que actualmente da soporte al DNI tradicional.