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LA MODERNIZACIÓN DE LOS SERVICIOS PÚBLICOS EN LAS ECONOMÍAS AVANZADAS

 

 

 

 

Los cambios que se están produciendo en las sociedades avanzadas, inducidos por
las incesantes evoluciones e innovaciones tecnológicas y las transformaciones de las
economías industriales hacia las nuevas economías digitales, están impulsando los
procesos de modernización de las Administraciones Públicas.
Así, los servicios que desde ellas se prestan están siendo guiados por nuevos criterios
de eficiencia y calidad, además de estar condicionados por un entorno cada vez
más globalizado e interdependiente. Dichos criterios son comparables a los que
están impulsando la actividad de los tejidos empresariales e institucionales privados.
La incorporación de estos nuevos procedimientos está actualizando los procesos de
oferta de servicios y comunicación con los ciudadanos, lo que conlleva la incorporación
de Tecnologías de la Información, así como acometer innovaciones estructurales
y gerenciales para aprovechar todas sus potencialidades.
Tales potencialidades permiten, además, una creciente participación de los empleados
públicos en unas Administraciones orientadas a la atención de las demandas
ciudadanas. Ello posibilita la incorporación de la gestión del conocimiento y el desarrollo
de inteligencias institucionales, obteniendo el máximo partido al capital intelectual
del que disponen los servicios públicos.
El desarrollo de los talentos organizativos se está beneficiando ya en los ámbitos de
la iniciativa privada, de los procesos cooperativos que facilitan la incorporación a
los mismos de aquellos agentes que son más competitivos en cada uno de los eslabones
de la cadena de valor, lo que permite transformar las inteligencias propias
con las aportaciones de saberes y capacidades de otras empresas e instituciones.
Estos procesos cooperativos requieren, sin embargo, cuidar adecuadamente la
integración, articulación y convergencia de las culturas corporativas para que los
clientes finales no perciban discontinuidades ni fisuras en el disfrute de los servicios,
y para que los procesos no se resientan por las dificultades de acoplamiento entre
los distintos agentes involucrados en los mismos.
Este cuidado debe extremarse en el caso de las Administraciones Públicas, debido
a sus exigencias de independencia, generalidad, permanencia, regularidad y
control ciudadano, que deben ser asumidas por cualquier agente que sea convocado
a participar en los procesos de desarrollo y mejora de los servicios públicos.
Para ello, será preciso contrastar previamente que tales agentes disponen de
“Códigos de Actividad” que permitan presumir el fiel cumplimiento de tales exigencias.
Si se asume que estas mejoras pueden encontrar en las colaboraciones externas
una fórmula para incorporar prácticas ya probadas, es muy interesante sentar las
bases de futuras colaboraciones resaltando el papel que juegan los códigos de
actividad a la hora de preservar la calidad de los servicios.
A continuación se presentan las reglas básicas de comportamiento de los consultores
de empresas miembros de la Asociación Española de Empresas de Consultoría
(AEC) en aquellos proyectos de colaboración profesional con sus Clientes, y
que se hacen extensivas a las Administraciones Públicas, con las peculiaridades
inherentes a la personalidad propia de éstas.
La AEC, como asociación que agrupa a las principales Empresas de Consultoría
establecidas en España, quiere contribuir al desarrollo de los procesos anteriormente
apuntados. Para ello, cuenta con la experiencia que sus asociados han
venido adquiriendo en la mejora de las prácticas empresariales e institucionales.