Obstáculos para el desarrollo de innovación en la empresa
30/01/2019
Al introducir elementos de actualización tecnológica, el CIO puede encontrarse con ciertos problemas o dificultades. Estos son algunos de los más habituales.

Uno de los factores que define el trabajo del CIO es su capacidad para estar al día en innovación tecnológica, un terreno en el que no siempre es fácil mantener el ritmo. Esta característica conlleva también una buena dosis de mesura: estar familiarizado con las posibilidades de las tendencias de vanguardia no implica dejarse seducir por cada una de ellas, cayendo en el "innovar por innovar", sino que el responsable de la parte de sistemas de la empresa debe ser capaz de analizar las aplicaciones y posibilidades de la tecnología dentro de su infraestructura y su estrategia. 

Sin embargo, pese a que el tiempo que los CIO emplean en actividades relacionadas con la innovación va en aumento y que cada vez se les exige mejores competencias en este terreno, no siempre es fácil llevar la modernización a la TI a través de estas herramientas. Como cuando se trata de abordar el proceso de transformación digital, es fácil que aparezcan en el camino obstáculos y limitaciones tanto a nivel interno, de la propia cultura de la organización, como externo. Ya en 2006, un informe de IBM recogía cinco barreras para la innovación: una financiación inadecuada, la tendencia a evitar riesgos, no querer salirse del área definida, el tiempo invertido en el proceso y la dificultad de medir los resultados.

Algunos de estos problemas parecen haberse ido corrigiendo con el tiempo. Por ejemplo, según el informe de CBInsights sobre el estado de la innovación en la empresa, un 71% de los responsables de estrategia participantes dice que su compañía emplea métricas para hacer un seguimiento del potencial de la innovación. Sin embargo, aquí también se exponen otros posibles obstáculos para que se integre una verdadera filosofía de vanguardia a nivel corporativo. Más de la mitad, el 57%, no tienen un proceso de innovación formal y estructurado, que oriente la parte de creación y desarrollo. Hay una falta de confianza general en la capacidad propia para la innovación, con un máximo del 30% de los participantes calificando de efectiva esta competencia. El tiempo sigue siendo un problema: las compañías tienden a preferir desarrollar de forma interna la innovación y esto ralentiza los procesos, de tal modo que para un cuarto de los participantes, los plazos para introducir este tipo de medidas se prolonga más de dos años. 

Una encuesta conjunta de KPGM con Innovation Leader, recogida en HBR, apunta hacia la política y la cultura empresarial como grandes obstáculos para la innovación. En concreto, un 55% de los 270 líderes participantes en el estudio citaron políticas, peleas internas y falta de alineación entre unidades de negocio o equipos como principal barrera. El 45% destacó el papel de los conflictos culturales, el carácter reacio a nivel de plantilla y directivos a implantar nuevas herramientas. Otro de los problemas citados fue la falta de habilidad a la hora de enfrentarse a las señales clave del futuro de negocio: de nuevo, el tiempo, la lentitud en responder a lo que inequívocamente va a acabar influenciando el modelo de negocio. También se repite aquí uno de los elementos detectados por IBM en su informe de 2006: la falta de presupuesto. 

El experto en innovación Phil Yim, que recientemente ha visitado España para dar una charla en el espacio The Valley, reconoce cinco grandes impedimentos a la hora de abordar la innovación. En línea con el estudio de KPGM, los conflictos de interés dentro de conglomerados empresariales puede dificultar el desarrollo de nuevas iniciativas, así como no motivar a la plantilla para implicarse en el proceso. Si IBM hablaba de la problemática de compartimentar o de la existencia de silos, Yim señala la falta de cooperación interdepartamental como posible problema. A nivel estratégico, el experto señala dos problemas. Por un lado, la dificultad de desarrollar proyectos a largo plazo, centrándose en el beneficio a corto plazo. Por otro, en línea con lo expuesto en CBInsights, la ausencia de un modelo de negocio consistente, que tenga detrás una estrategia sólida con la que ampliar las posibilidades de la empresa. 

La innovación es un elemento enriquecedor, un imperativo estratégico que los CIO deben saber enfocar correctamente para que estos obstáculos no conviertan su potencial valor en un problema insuperable. 

Fuente: https://www.ciospain.es