Cuatro roles del equipo de infraestructura y operaciones en el despliegue de IoT
29/05/2019
La entrada de proyectos empresariales de Internet de las Cosas hará que los profesionales de sistemas vean evolucionar sus perfiles, adoptando distintas actitudes según su implicación en estos proyectos.

La popularización del IoT está provocando importantes cambios tanto en las industrias que se benefician de su uso como en los hábitos de las personas. Este último aspecto incluye no solo las prácticas de los consumidores a nivel usuario. Las organizaciones que están incorporando herramientas vinculadas al Internet de las Cosas están viendo como los profesionales a los que implica redefinen sus roles, en tanto la tecnología gana protagonismo en todo el negocio. Un impacto que obliga a los líderes de los sectores implicados a mantenerse al día y a hacer valer su experiencia y su cargo dentro del organigrama de la plantilla. 

Para la consultora Gartner, la introducción de proyectos IoT repercute directamente tanto en los equipos de negocio como en infraestructura y operaciones. Mientras que los primeros son los que se centran en los objetivos y en buscar los recursos para desplegar los proyectos, los otros se encargan de la parte técnica: desde el diseño y la funcionalidad a la integración y las comunicaciones. La firma de análisis prevé que, en los próximos años, la parte de I&O evolucionará, un proceso ante el que sus profesionales, el CIO entre ellos, adoptarán distintas posturas. Estos son los cuatro roles principales que jugarán a la hora de definir los proyectos IoT y llevarlos a cabo. 

Espectador. No se involucra en ninguna fase de la iniciativa, ni piloto, ni implementación ni en la parte operativa, sino que se limita a mantener una actitud contemplativa dejando que sean las otras unidades las que lleven el peso del despliegue de IoT.

Director. En el extremo contrario, este sería el perfil del equipo de infraestructura y operaciones que piensa el proyecto, lo encuadra dentro de la estrategia de negocio, lo desarrolla y lo mantiene. Su control es total en las distintas fases de la implementación.

Operador. No pilota la iniciativa sino que se involucra únicamente en la fase final. Se encarga de la gestión de puntos finales y de la red en el extremo, de la conexión e integración de la plataforma IoT con la TI e incluso puede tener responsabilidades en el análisis de los datos extraídos de los sistemas conectados.

Implementador. Tampoco aquí lleva la dirección del proyecto, cuya iniciativa corresponde a otros departamentos, sino que se encarga de su implementación y la puesta en marcha. No necesariamente se encarga de la fase final, aunque es habitual que también la asuma.

Fuente: https://www.ciospain.es