La presencia masiva de ciudadanos tecnificados demanda un nuevo ámbito fiscal
01/10/2019
La presencia masiva de ciudadanos tecnificados, inteligencias artificiales, el Big Data, TICs y las biotecnologías, exige nuevos desafíos, incluso en el ámbito fiscal. Demanda propuestas técnicas y de planificación para que los contribuyentes digitales dispongan de procedimientos tributarios más sencillos, idóneos y fáciles de gestionar. Por Gabriel Barceló.

El 20 de septiembre se presentó el libro "(Tu) Nación Digital", de Rafael Martínez-Cortiña, miembro directivo del Club Nuevo Mundo.

El libro es un profundo y original ensayo sobre el cambio social, en el que estamos inmersos de forma imparable, debido a la generalización de las nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación (TICs).

La presentación del libro, como su texto, también fue disruptiva y diferente. En esta presentación, se propuso aplicar ese análisis sociológico de forma real a una zona geográfica concreta de la España despoblada, que podría denominarse como Celtiberia Digital.

(Tu) Nación digital es también una guía para conocer esa evolución de la sociedad actual, y permite iniciar la concepción de una reconstrucción social de estructuras económicas basadas en los valores de las nuevas economías, y de las generaciones que están implicadas en este nuevo modelo social.
 
Teoría económica inédita

En (Tu) nación digital, su autor plantea, por primera vez, una teoría económica inédita, para la actual realidad social. Sugiere que la economía de oferta que ha caracterizado al modelo económico tradicional, está siendo superada por una nueva economía de demanda, resultado de la expresión de consumidores más evolucionados, en los que prevalece la satisfacción y la experiencia, y su impregnación en las TICs.
 
Entre las múltiples incógnitas que se platean en esta evidente evolución social, podemos intuir una nueva relación de los ciudadanos con sus administraciones públicas, y en espacial, merece nuestra atención el estudio de la participación ciudadana en el cumplimiento del deber constitucional de contribuir. Por tanto, es necesario concebir un nuevo sistema tributario para la Nación Digital, en el que sea tenido en cuenta esa nueva realidad social.
 
Nuestro análisis evita el debate político-fiscal, centrándonos pragmáticamente en cuestiones de procedimiento, ante la presencia masiva de ciudadanos tecnificados, inteligencias artificiales, el Big Data, TICs y las biotecnologías, que exigirán nuevos desafíos, incluso en el ámbito fiscal.

 

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El sistema tributario como columna vertebral del sistema
 
La Constitución Española de 27 de diciembre de 1978 constituye la norma marco en la que se desarrolla nuestro sistema tributario, estructurándolo en tres niveles distintos: el estatal, el autonómico y el local, además de establecer los principios políticos en los que se fundamenta el Estado español.
 
El Texto Constitucional enuncia también los principios generales y específicos que, directa o indirectamente, informan el conjunto del ordenamiento tributario y, en concreto, los ordenamientos tributarios estatal, autonómico y local.

La Constitución también contiene la regulación de los instrumentos normativos que permiten desarrollar las potestades legislativa y reglamentaria que generarán las obligaciones tributarias de los ciudadanos. Además, el texto constitucional encuadra la función tributaria en el ámbito de una política general social y económica, que permita la creación de renta y riqueza, y determine su justa redistribución.
 
La totalidad de este contenido integra un conjunto de principios y normas que constituye el ordenamiento tributario constitucional, a partir del cual se desarrolla el ordenamiento tributario en sus tres niveles diferenciados referidos: estatal, autonómico y local.
 
De conformidad con el artículo 96 del texto constitucional, también formarán parte de nuestro ordenamiento interno los tratados y convenios internacionales ratificados por España. En nuestra actual situación de integración en la Unión Europea, cada vez tiene mayor impacto en nuestro ordenamiento interno este componente regulador.

En nuestro análisis, al menos de momento, la norma constitucional será una referencia globalizadora que no cuestionamos, y a la que nos ceñimos. No obstante, tras nuestra exploración, podrán resultar propuestas de revisión, incluso, que también puedan afectar a este marco normativo.

Pero, en cualquier caso, deseamos hacer propuestas técnicas y de planificación, en relación con el sistema fiscal que debería concebirse en esta pacífica revolución social, con el fin de que los contribuyentes dispusiesen de procedimientos tributarios más sencillos, más idóneos y más fáciles de gestionar.
 
Un sinnúmero de disposiciones en la Ley General Tributaria
 
La actual Ley General Tributaria, aprobada por la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, y reformada por la Ley 34/2015, de 21 de septiembre, es la disposición que establece los principios básicos y las normas fundamentales que constituyen el régimen jurídico del sistema tributario del Estado español, quedando reservada al Estado la facultad de establecer los tributos mediante leyes específicas.
 
Cada figura impositiva está regulada por una ley, siendo desarrollada reglamentariamente mediante decretos, órdenes, circulares e instrucciones. No obstante las Leyes de los Presupuestos Generales del Estado de cada año, así como en Decretos-Ley, Leyes de reforma o disposiciones de rango equivalente pueden modificar estas disposiciones tributarias.
 
El resultado de todo ello, es un sinnúmero de disposiciones que de hecho es necesario completar con las respuestas de la Administración a consultas, vinculantes o no, con la jurisprudencia existente e incluso, en ausencia de las anteriores, con la doctrina específica sobre cada determinada cuestión.
 
¿Y ahora?

En nuestros próximos artículos analizaremos los posibles cambios necesarios de esta ley, para poder concebir un nuevo sistema tributario, aplicable en la Celtiberia Digital, y acorde con la verdadera evolución de la sociedad actual.

Fuente: https://www.tendencias21.net