Francisco Polo: "Silicon Valley no es el modelo que queremos para España"
20/05/2019
Francisco Polo (Valencia, 1981) llegó a la secretaría de Estado para el Avance Digital en junio del pasado año de la mano de Pedro Sánchez. ¿Su misión? Hacer de España una startup nation con la que fortalecer a la economía a partir de la innovación. Desde entonces se han ido dando pasos para avanzar hacia ese punto, como el inicio de la confección de la Ley de Startups.

Licenciado en Derecho, Polo ha tenido experiencia como emprendedor social. En 2010 fundó Actuable, una plataforma que permitía a cualquier persona iniciar una campaña para impulsar los cambios que quería ver y que finalmente acabó fusionándose con la estadounidense Change.org. La inspiración de esa plataforma fue una campaña que llevó a cabo a través de su blog en el año 2007, cuando no había redes sociales, con la intención de que el Gobierno dejara de producir bombas de racimo. 

"Esa campaña duró dos semanas, apareció en los medios de comunicación, la gente escribía cartas a mano a los diputados del Congreso para que presionaran y al cabo de dos semanas el Gobierno anunció que se comprometía a prohibir las bombas de racimo y se reconoció que la campaña 'Di no a las bombas de racimo' había tenido la influencia necesaria para cambiar su posición", asegura. "Eso también es lo que me ha llevado a dar el paso en política y mostrar que, si uno quiere que las cosas cambien, debe impulsarlo", recalca.

- Como dice su cartera, ¿se ha producido un avance digital en la economía española desde su llegada al cargo?

- Desde el primer día que llegamos tuvimos muy claro que en toda la parte de telecomunicaciones lo que queríamos era dar seguridad y confianza al sector y creo que lo hemos conseguido. Justo al llegar teníamos que llevar a cabo una subasta del espectro de 5G y se hizo en tiempo y forma. También el Gobierno tenía comprometido lanzar la hoja de ruta del segundo dividendo digital antes del mes de julio y cumplimos con el plazo, que era un compromiso con Bruselas.

También cumplimos otros compromisos como lanzar proyectos piloto de 5G, sacar a consulta pública la reordenación de la TDT y en la parte más innovadora, que trae el partido socialista a esta secretaría, empezar a mostrar que España puede y debe convertirse en una nación emprendedora. Hemos estado trabajando sin descanso en preparar una estrategia, 'España nación emprendedora', que es una labor muy compleja. Es un plan global para los próximos años y la convocatoria electoral impidió que la pudiéramos presentar, pero es una de las primeras cosas que nos gustaría hacer con el nuevo Gobierno.

Otra cuestión que también impulsamos, y que es mucho más tangible, fue el inicio del proceso legislativo para acabar teniendo una ley de startups, que tanto demanda el sector del emprendimiento. A finales de diciembre lanzamos la consulta pública, la primera vez en la que para redactar una ley dirigida al entorno emprendedor se pide al propio ecosistema que participe, y la respuesta fue abrumadora. Recibimos más de 200 propuestas que se traducen en más de 3.000 folios en los que, una vez concluyó el proceso a finales del mes de enero, empezamos a trabajar para redactar el primer borrador. A día de hoy, incluso estando el Gobierno en funciones, seguimos trabajando en ello para que en el curso de la ley de startups no se pierda ni un día de tramitación. 

-¿Qué objetivos se marcó en su llegada al cargo?

- Teníamos dos ideas claras. Por un lado lo que comentaba de las telecomunicaciones y el segundo gran objetivo era sentar las bases para, por primera vez en la historia de nuestro país, tener una estrategia global que mostrara el país que queremos construir. Y esa es la de 'España Nación emprendedora', que además se convierte en la estrategia de startup nation de mayor impacto social de la historia. Para eso, lo primero es ponerse a trabajar en ello y dentro hay varios proyectos. 

Lo primero, la Ley de Startups. Por otro lado, una red de incubadoras y aceleradoras para integrar a todo el territorio. Todo un proyecto para atraer el talento de las mujeres hacia España y una oficina nacional de emprendimiento, entre otras iniciativas que, con el adelanto electoral, no hemos podido empezar a desplegar. Para mí el objetivo es que España, dentro de 10 años, sea reconocida como una startup nation y que lo sea con una personalidad particular. Que hayamos conseguido ponernos a la cabeza de la innovación con las startups y lo hayamos hecho sin dejar a nadie atrás. 

 ¿Por qué en la política es tan habitual escuchar que quieren convertir a España en el Silicon Valley de Europa o del Mediterráneo? 

- Durante esta campaña electoral he podido escuchar en varias ocasiones a varios líderes de la oposición que querían convertir a España en la California de Europa y lo que a mí me viene a la mente es que ninguno de los dos debe haber estado en San Francisco. Si hubieran estado allí no querrían lo que puedes ver cuando trabajas en San Francisco y para mí que lo de California les suena de las nueces. Cuando vas a San Francisco te encuentras un ecosistema tremendamente dinámico y con algunas ventajas, pero cuando sales de una empresa tecnológica lo que te encuentras, en muchas ocasiones, es filas de gente durmiendo en la calle. 

En el Estado de California hay 134.000 personas que duermen todas las noches en la calle. Cuando sigues avanzando por la ciudad de San Francisco ves a gente que va totalmente desorientada porque sale del Triángulo del Crack, uno de los mayores problemas sociales que hay en la ciudad. Quizá vayas a visitar a un amigo que está viviendo por allí y que está pagando más de 2.000 dólares por tener una media habitación que no se puede permitir. Y además, ha decido con su pareja que quiere tener hijos pero se dan cuenta de que se tienen que ir de la ciudad porque los alquileres no los pueden pagar ni médicos, ni profesores ni nadie puede quedarse a vivir en la ciudad de San Francisco. 

Ese no es el modelo que queremos para España. Lo que queremos para España es un país que consiga que la administración se convierta en un aliado del emprendedor, que consiga desarrollar y atraer talento y que consiga traer inversión. También que consiga que el sueño emprendedor en España no sea hacer crecer la empresa y venderla sino escalarla, que tenga mucho éxito y se dedique a comprar empresas internacionalmente para crear grandes campeones digitales desde España que contribuyan a hacer una Europa más fuerte. Y que todo eso, además, lo consigamos haciendo que cada una de las medidas que tomamos para ser una nación emprendedora también sirva para cerrar brechas sociales como la de género, la territorial, la socio económica o la de edad. 

- ¿Hay algún otro ecosistema startup en el que mirarse?

- Tomamos lo mejor de cada lugar y lo que queremos es crear un ecosistema con personalidad propia. En Estados Unidos existen herramientas que funcionan estupendamente como las stock options y ese es uno de los elementos que queremos reformar dentro de la Ley de Startups para que se conviertan en una herramienta útil para atraer y retener el talento a las empresas españolas y que puedan ser más competitivas. O por ejemplo, del modelo de Reino Unido, el esquema SEIS (Seed Entreprise Investment System), un sistema que permite a los business angels tener incentivos para invertir en startups. Ese esquema también lo estamos intentado aplicar a la legislación española. 

"QUEREMOS ES CREAR UN ECOSISTEMA CON PERSONALIDAD PROPIA"

Pero nosotros lo que queremos es definir nuestro propio modelo que consiga solventar todos los retos respecto a las barreras administrativas y que consiga atraer talento e inversión. Que consiga que el proyecto de cualquier emprendedor en España sea escalar la empresa e internacionalizarla para que dentro de 10 años miremos para atrás y veamos que en las revistas y en los foros se nos reconoce ya como una startup nation y además nos sintamos orgullosos de la manera en la que lo hemos conseguido. Que estos incrementos de productividad y estos buenos trabajos, esta economía más sólida, se haya extendido más allá del propio ecosistema de startups y haga que en España haya un nuevo modelo económico mucho más inclusivo.

- Hay una sensación de que parte de la sociedad reniega del ecosistema startup en base a las fórmulas de algunas compañías, como las de delivery, por ejemplo. ¿Hay que solucionar algún problema de imagen?

- Hay que saber diferenciar la totalidad del ecosistema startup, que son empresas que ya está demostrado que generan entre la mitad y tres cuartas partes del empleo neto de las naciones avanzadas. Que generan empleos que hasta en un 60% son indefinidos y que hasta en un 70% son a tiempo completo. El grueso son muy buenos empleos, muy productivos y el tipo de empleo que querríamos para nosotros y para el conjunto de la economía española.

"EL GRUESO DE EMPLEOS QUE GENERAN LAS 'STARTUPS' SON MUY BUENOS Y PRODUCTIVOS"

Eso tiene que estar diferenciado de aquellas empresas que, sean del terreno digital o no, no están cumpliendo con la legislación laboral o con cualquier otra regulación del Estado. Todas tienen obligación de cumplir con la ley y saber diferenciar eso porque no podemos dejar escapar la oportunidad de hacer crecer a un ecosistema, que es el de las startups, y que puede aportar mucha innovación a nuestra economía, ganancias de productividad y que puede ayudarnos a tener una economía más fuerte y resistente. 

- ¿Cuándo piensa que podría estar en marcha la Ley de Startups?

- El proceso de elaboración de una ley es largo y estamos al principio. Además, hemos añadido una fase extra, que es el consultar al propio ecosistema y eso genera mucho más trabajo aunque también va a hacer que el proceso sea mucho más sólido. Esos 3.000 folios están repletos de propuestas que hemos tenido que leer, analizar, ordenar, agrupar y luego traducir para ir incorporando a un borrador de ley que todavía estamos confeccionando. 

Eso es mucho trabajo para la secretaría de Estado y que luego requerirá trabajarlo con resto de Ministerios para que sea una propuesta del Gobierno. Después tiene que ir al Congreso de los Diputados, que también tiene sus tiempos. A ese respecto solo puedo decir que es mi compromiso personal que el proceso sea todo lo rápido posible pero también hay que entender que el sistema jurídico español tiene una cosa muy buena, y es que permite que este tipo de regulación sea muy sólida al abrir tantos foros de debate. Se trata de que al final tengamos una Ley de Startups que nos sirva para los próximos diez años.

-¿Qué cambios cree que son más urgentes en materia de startups a nivel nacional?

- Varias cuestiones, como lo que ya he comentado de las stock options. Otra es la de trasponer ese esquema de inversión de Reino Unido, pero otras cuestiones que nos han demandando y que estamos explorando es, por ejemplo, algo como la eliminación del requisito del NIE para que los inversores extranjeros inviertan en startups españolas, que es una barrera para muchos extranjeros a la hora de invertir en una empresa en el país. 

- La atracción de talento es una de las patas fundamentales para fortalecer el ecosistema. ¿Cómo se va a conseguir esto?

- Una de estas medidas son las stock options, pero luego hay otras cosas que podemos hacer y que, como decía, permiten tomar medidas que solucionen un problema empresarial y económico como la captación del talento y al mismo tiempo nos ayude a solucionar un problema de carácter social. Un ejemplo es el programa que queremos llevar a cabo para atraer el talento de las mujeres. Todas las empresas de todos los países se pelean por los ingenieros, en un océano rojo, porque hay muchos peces que se muerden, sangran y hacen que el océano se quede de color rojo. 

Nosotros queremos que España se traslade a un océano azul. El número de ingenieras en todos los países es bajo. Está entre el 17 y el 20% pero en términos absolutos el número de ingenieras que hay alrededor del mundo es enorme. Queremos apelar a las ingenieras y a todas las mujeres que trabajan profesiones STEM que vengan a España a trabajar en una startup o a desarrollar proyectos en nuestro país. Queremos dejar de competir por los ingenieros y hacer de España un faro de talento de las mujeres. De ese modo, resolvemos un problema de talento y cerramos la brecha de género, porque las mujeres tienen que representar el 50% también en aquellos lugares que van a dar forma a nuestro futuro. 

- ¿Ayuda que las grandes compañías también se estén uniendo en el apoyo al ecosistema startup?

- Es algo fundamental. Dentro de nuestra estrategia de 'España Nación Emprendedora' situaríamos a las startups en el vértice superior. Hacer que el Estado sea un aliado, mejorar la financiación, atraer talento, pero en la parte media de la pirámide tendríamos al resto de actores de la economía. ¿Por qué? Porque no queremos solamente mejorar el ecosistema de startups sino que queremos que empiecen a trabajar con el resto de actores de la economía para que esos incrementos de la productividad se transfieran. 

"QUEREMOS QUE LAS 'STARTUPS' EMPIECEN A TRABAJAR CON EL RESTO DE ACTORES DE LA ECONOMÍA"

¿Medidas que queremos tomar para generar esos círculos virtuosos? El venture building corporativo, que es facilitar que la gran empresa genere cinturones de startups a su alrededor que en primer lugar beneficien a la propia empresa al estar cerca de la innovación que necesita y proteger sus puestos de trabajo. Pero esta alianza también permite madurar al ecosistema de inversión en las startupsespañolas. Además, resuelve el reto de la escalabilidad y la internacionalización de las startups porque permite hacerlo a hombros de gigantes. De grandes empresas españolas, que ya están internacionalizadas, y que permiten tener ese conocimiento de una forma natural.

- Se habló de crear hubs público-privados para fomentar el emprendimiento en varias ciudades de España. ¿Esto sigue adelante?

- Es uno de los primeros proyectos que nos gustaría lanzar y que estamos empezando a lanzar y que en cuanto tengamos un Gobierno empezaremos a trabajar con los stakeholders. Para cerrar la brecha territorial y al mismo tiempo incentivar a los diferentes ecosistemas de nuestro país, queremos crear una red de incubadoras y aceleradoras del Estado, que no significa crear nuevos espacios. Significa crear una capa de valor sobre los espacios ya existentes, tanto públicos como privados.

"QUEREMOS CREAR UNA RED DE INCUBADORAS Y ACELERADORAS DEL ESTADO, QUE NO SIGNIFICA CREAR NUEVOS ESPACIOS"

En primer lugar, conectándolos y haciendo que un emprendedor que está en Teruel en una incubadora esté hablando con un emprendedor en Barcelona y no se sienta tan distante de los ecosistemas más importantes de nuestro país. Y luego, en una asociación público privada, haciendo que haya una nueva capa de aportación de valor a estos espacios que a lo mejor ahora no son atractivos y haciendo que empresas ofrezcan gratuitamente sus servicios gracias a ello. Que la gente que quiera montar su empresa en su provincia vea atractivo hacerlo. 

Además, que eso genere círculos virtuosos y beneficios a los principales polos de emprendimiento. Pensemos en una startup que está en Barcelona y que consigue dar con un grupo de ingenieros que están en León. Igual quieren quedarse a vivir allí y tener un buen salario. Si los conectamos, el emprendedor de Barcelona puede tener a estos ingenieros por la mitad del salario de lo que cuesta uno en su ciudad y ellos se pueden quedar a vivir en su ciudad a desarrollar su carrera profesional. 
 

- ¿Cómo percibe el ecosistema de València?

- Algo que caracteriza al ecosistema en València es que existe un trabajo perfectamente armonioso entre el ecosistema y uno de sus stakeholders fundamentales, que es la administración pública de la Generalitat y el Ayuntamiento de València. El trabajo que están haciendo conjuntamente hace que València crezca a la velocidad que lo está haciendo y esto demuestra que no todos los políticos son iguales.

Las políticas que ha llevado a cabo Sandra Gómez, que ya tiene un currículum de activos y avances que ha generado para la ciudad en los últimos años, ha permitido traer a València Webit, uno de los festivales y congresos de emprendimiento más grandes de Europa. Creo que ha sido el broche de oro a una gestión magnífica del emprendimiento en la ciudad València. Esa harmonía y buen funcionamiento es algo excepcional en València y del que muchas ciudades en el país deberían aprender.

- ¿Qué supone para València la llegada de Webit?

- El Mobile World Congress, cuando llegó a Barcelona, era un evento muy pequeño que tenía la necesidad de salir de Cannes porque se le quedaba pequeña la ciudad. Webit sale de Sofía (Bulgaria), y lo dijo su propio CEO, porque todas las plazas hoteleras estaban ocupadas. El evento no puede crecer más allá de las 15.000 personas pero necesitan crecer y proyectarse e ir a un país y a una ciudad que entienda las necesidades de un evento como éste, donde puedan crecer, y por eso vienen a València. Webit y València tienen potencial para generar uno de los mayores eventos de emprendimiento tecnológico de toda Europa. 

- ¿Piensa que el decreto sobre las VTC que ha frenado a Uber o Cabify fue una buena decisión?

- Hay que entender el conjunto de todo lo que ocurrió. Hasta cierto momento, existía un servicio que eran los taxis y que se daba en las ciudades, por lo tanto estaba regulado en las ciudades y en la comunidad autónoma. En ese tiempo, antes de la disrupción tecnológica, era un servicio que se contrataba con mucha antelación y era particularmente de carácter inter autonómico. La llegada del servicio a través de la tecnología empezó a provocar que este servicio se prestara también en las ciudades. 

"CON EL DECRETO DE VTC ESPAÑA SOLO PUSO LA COMPETENCIA ALLÁ DONDE CORRESPONDÍA"

Y como ocurre en un estado descentralizado, pensando en que se deben regular las cosas donde está más cercano, lo lógico era que ante una necesidad de regular al sector y este fenómeno se regulara en las autonomías y en los municipios. Eso es lo único que hizo el Gobierno de España, poner la competencia allá donde correspondía. Son las diferentes comunidades autónomas y municipios los que deben velar por un equilibrio que al final redunde en un buen servicio para los consumidores y las personas. 

-Hace unos días, el secretario de Estado de Seguridad Social, Octavio Granado, “los autónomos de este país deben empezar a pensar en crear sus propias plataformas digitales”. ¿Le parece esto prudente?

-No sé lo qué decía, no tengo el contexto, y no podría contestar. 

- Desde el sector tecnológicos han mostrado rechazo a la ley que obliga a fichar al personal de las empresas. ¿Comprende está postura?

- Habrá que ir al detalle para entender cómo aplicar esto en cada una de las empresas pero es algo importante y es justicia social. Con este sistema, que ya existía la obligación pero ahora se han definido los mecanismos para aplicarlo, lo que se ha hecho es dotar de un mayor bienestar al trabajador. Frente a esto está el permitir la explotación de algunos trabajadores, el abuso de algunos malos empresarios, y ese es el problema que se tiene que solucionar. Me resulta incomprensible que un emprendedor o un empresario tenga algún tipo de resistencia, porque si la tiene creo que se retrata así mismo respecto a qué tipo de empresa está intentando construir. Esta medida está hecha para que los trabajadores que están trabajando horas extras las puedan cobrar, que es lo que deben de cobrar por justicia.