Industria química y transformación digital
13/09/2019
El sector químico es de los más relevantes e innovadores de la economía mundial y cuenta con más de 20 millones de empleados directos y un volumen de negocio que supera los 2 billones de dólares al año. Es el segundo mayor exportador de la economía española (por CNAE) y destina a mercados exteriores el 57,5% de la producción, alcanzando fuera un volumen de negocio superior a los 63.000 millones de euros. Además cuenta con un tejido de más de 3.000 empresas, de las que más del 95% son pymes, un 40% de las cuáles superan los 20 años de trayectoria, según datos de la patronal Feique.

Pero al igual que la industria de nuestro país,  la industria química española debe hacer frente a la transformación digital. Un reto que supone, además de gestionar la compra y el coste de materias primas y energía,  la apuesta por un modelo de química verde que prevenga la generación de emisiones y armonice la química con los recursos naturales. Y junto a ello atender a un mercado cada vez está mas especializado y atomizado que pide medicinas digitales y píldoras inteligentes en medicina o los envases de plástico de los que podemos controlar temperatura y humedad vía App en el sector alimentario.

Y todo ello en un sector donde los márgenes son muy ajustados y han implicado la necesidad de grandes volúmenes. Hasta ahora, porque la nueva demanda de producto, adaptada al cliente y consumidor ya no lo permite. Y no solo hablamos de la producción. La búsqueda de la eficiencia además del aumento de la complejidad en el negocio, ha desembocado en que cada empresa se centre en su core creando nuevos ecosistemas con múltiples proveedores, socios y distribuidores, almacenistas y redes de transporte con los que colaborar asiduamente para desarrollar su actividad y poder mantener la competitividad en el mercado.

El sector químico encara, por lo tanto, nuevos modelos de negocio que se ven facilitados por los procesos que permiten las TIC. Hablamos de inteligencia artificial, big data, cloud computing, Internet de las Cosas, impresión 3D, realidad aumentada o el uso de dispositivos móviles, etc. Toda una cultura de industria 4.0 que el sector está implantando en su ecosistema de I+D+i.

Pero es necesario un catalizador de toda esta tecnología a la gestión de tu empresa. Esa es la función del ERP, un Software de gestión para la Industria Química a través del cual las empresas conseguirán combinar datos de fuentes externas e internas para mejorar la toma de decisiones. También les facilitará el desarrollo de competencias digitales para integrar mejor los recursos dentro de la organización. Los harán apoyándose en la TIC, antes citadas, para obtener información agregada y de fácil compensión ante la toma de decisiones y la ejecución de acciones. Y, por último, podrán tomar decisiones descentralizadas pudiendo el sistema de información realizar tareas de manera autónoma a partir de datos y experiencias asimiladas y procesadas.

Fuente: https://www.interempresas.net