Las 5 dimensiones de la estrella digital, palanca para impulsar la transformación en las empresas
24/06/2019
La revolución en la que estamos inmersos nos plantea un desafío que hay que abordar de forma inmediata, de lo contrario, muchas empresas hasta ahora líderes en su sector quedarán relegadas a un segundo lugar en aras de otras más competitivas e innovadoras. Por ello, es necesario que sean conscientes de que deben integrar lo digital dentro de su ADN.

Para llevar a cabo esta transformación digital es importante tener en cuenta las 5 dimensiones principales descritas en el Ciclo de la Estrella Digital y el hecho de que la transformación es una constante, no es un destino. Los 5 elementos clave de este ciclo transformador son: liderazgo y agilidad en la dirección, apuesta por la experiencia de cliente y de empleado como un todo, optimización de las operaciones, y la aportación de valor a través de la tecnología y la innovación, a la hora de definir una estrategia ganadora que nos permite crear nuevas líneas de ingresos a través de nuevos modelos de negocio, nuevos productos y nuevos servicios.

La transformación digital debe colocarse en el core de la empresa y debe ser un proceso constante; una estrategia viva que se adapte a los imparables cambios del sector y a las nuevas soluciones tecnológicas. Solo de esta manera seremos capaces de evolucionar e innovar mientras protegemos las líneas de negocio tradicionales de la compañía, aunque sea transitoriamente.

Para llevar a cabo una transformación digital de forma eficaz, las compañías deben fijarse en tecnologías como la Inteligencia Artificial y otras tecnologías cognitivas, que permiten a los CIO’s tomar decisiones basadas en datos; apostar por la automatización para liberar a los empleados de las tareas más rutinarias, que les permitan trabajar en las tareas más creativas; implementar la realidad virtual y realidad aumentada con el desarrollo de aplicaciones concretas, y trabajar por mantener la confianza digital, puesto que los consumidores tienen una creciente sensibilidad por conocer el uso que hacen las empresas y las administraciones públicas de su información personal.

La revolución digital debe desarrollarse desde dentro de la compañía implicando a toda la estructura jerárquica, desde la dirección general hasta los empleados. Toda la plantilla debe ser consciente y, sobre todo, partícipe de ello. Además, hace falta contar con profesionales formados y con conocimientos sólidos de las soluciones tecnológicas que existen actualmente. Debemos además afrontar el reto de mirar al futuro en materia de formación tecnológica y digital. Es necesario que los modelos educativos actuales se adapten a esta nueva realidad donde debe predominar la formación en competencias digitales combinada con una vertiente humanística y social, que permitirá a los futuros profesionales entender las tendencias, promover la igualdad y la diversidad y hacer uso de la tecnología con responsabilidad, conciencia y ética.

Este cambio en el modelo educativo pasa por trabajar las soft skills, aptitudes como el liderazgo, la flexibilidad, las habilidades de comunicación o la responsabilidad son aspectos que deben integrarse en los programas curriculares. Solo de esta forma estaremos formando a los trabajadores del futuro, con capacidades para trabajar en equipos multidisciplinares y con una mente abierta y analítica, dos requisitos imprescindibles para entender los riesgos y los desafíos que implica la transformación digital.

Fuente: https://www.interempresas.net