La transformación digital de las pymes, un escenario de necesidad
23/07/2019
La actividad económica en España está impulsada básicamente por pymes y autónomos, que suponen prácticamente el 99 % del tejido empresarial y representan más del 67 % del empleo. Pese a la relevancia de estos datos, el crecimiento del negocio de estas pymes sigue siendo lento y su expansión internacional más bien escasa, según reflejan, entre otros estudios, las estadísticas de Red.es, la entidad pública del Ministerio de Economía y Empresa que impulsa la transformación digital de las empresas.

Las iniciativas gubernamentales para potenciar el crecimiento de las pymes se basan en su evangelización respecto a la necesidad de mejorar su productividad, eficiencia de procesos y competitividad, para adaptarse al nuevo entorno económico global.

Sin duda, la transformación digital de las pymes y autónomos mediante la adopción de tecnologías de la información y comunicación es vital en este proceso. El papel que desempeñan los sistemas de gestión empresarial, como ERP, CRM, aplicaciones de movilidad, de gestión de procesos, etc., ganará protagonismo en un futuro inmediato. Parece obvio en el contexto actual: la adaptación ágil al entorno, cada vez más cambiante y con una aceleración cada vez mayor, es básica para el crecimiento de los negocios.

Las diferentes soluciones de gestión empresarial deben cubrir la necesidad de simplificar procesos en las empresas, huyendo de sistemas complicados de control que impiden cambios ágiles y adaptaciones rápidas y proveyendo, por el contrario, sistemas simples e intuitivos que facilitan el día a día de las empresas con el objetivo de mejorar su eficiencia y competitividad. En este sentido, la filosofía del “menos es más” encaja a la perfección.

La transformación digital de las pymes y autónomos mediante la adopción de tecnologías de la información y comunicación es vital

El análisis de datos es otro de los puntales de las soluciones de gestión empresarial, que ayuda a la toma de decisiones de forma más ágil y eficiente, aportando también rapidez y flexibilidad para adaptarse a cambios exógenos. En este campo, la inteligencia artificial y la inteligencia cognitiva son claves para interpretar Big Data. El objetivo es ser capaces de prever las acciones de clientes, agentes externos, etc., para reaccionar lo antes posible.

Por otra parte, el protagonismo del cliente es vital en el nuevo paradigma. El cliente se debe situar en el centro de todas nuestras acciones, retos, proyectos y ciclo de vida de nuestras soluciones y servicios. La integración de toda la cadena de valor centrada en el cliente es clave; de ahí que CRM, ERP, servicios de posventa, etc., deban estar perfectamente interconectados.

Gracias a la tecnología actual, las soluciones basadas en el cloud computing nos facilitan estas tareas, como ser capaces de acceder al dato en tiempo real, desde cualquier ubicación o dispositivo, ofrecer al cliente elementos en movilidad, proporcionarle respuestas inmediatas a sus peticiones o preocupaciones, etc.

Esta aproximación implica aportar soluciones en función de las necesidades del cliente en lugar de ofrecer tecnología por el simple hecho de ofrecer tecnología. El término transformación digital, se convierte, por lo tanto, en la herramienta para cubrir las necesidades de nuestros clientes, aportando valor a su negocio con soluciones de futuro que lleven la adaptación continua en su ADN.

Fuente: https://www.revistabyte.es